30 / nov / 2012 - Raúl Masa (@raulmasa).
Desde hace unas semanas anda circulando por las Redes Sociales un video hecho por una compañía extranjera que opera en España y que tiene como misión mostrar las grandezas de nuestra patria como país y potencia económica. Sí, no es un chiste, aunque sea una estrategia comercial, seguramente, en el video se intenta argumentar que este país todavía vive.
No es la primera vez que se intenta mediante imágenes y sonidos transmitir un poco de esperanza cuando las cosas no vienen bien dadas. Lo han hecho grandes marcas deportivas con algunas caras conocidas, también lo han intentado los grandes bancos españoles, y pese a que son muy efectistas y durante cinco minutos terminas creyendo en todo eso, cuando bajas a la realidad todo es distinto.
Vivimos un momento de incertidumbre, aunque por desgracia, y lo que más me asusta, es que no se trata de un momento. Con más de una persona he discutido sobre la temporalidad de esta situación. Cuando dicen "ahora que estamos en crisis", me pongo algo nervioso. Cinco años desde el estallido de la burbuja inmobiliaria, y se prevé que hasta 2020 no haya una recuperación real del tejido empresarial y económico. Pues mire, a más de 10 años no le llamo yo "ahora", sino más bien un espacio temporal en el que tendremos que sobrevivir.
Por lo tanto, y ante la situación que nos espera, intentaré hacer un balance para saber si tenemos que ser positivos o negativos en los próximos años. Para ello me baso en el contenido del video que antes mencionaba. Vean y juzguen.
Bien, después de verlo parece que España es un paraíso, un lugar donde vivir es una bendición divina. Si nos quedamos en este video, nos atamos la manta a la cabeza, y nos creemos todo, pues sí, puede que la situación no sea tan grave, pero si contraponemos todo lo que cuenta con la realidad, el golpe es muy duro.
.- Habla de las maravillas del turismo así como de la importancia de algunas empresas españolas en la construcción de infraestructuras en aeropuertos internacionales. Pues bien, con un ERE de magnitudes inabarcables en la principal aerolínea española (Iberia, ahora IAG), no parece que el recorrido sea muy largo.
.- Comenta las magnificencias del tren de alta velocidad y el contrato ganado para llevar el AVE a La Meca. Ahora bien, del despilfarro y la tomadura de pelo hecha en España con cientos de kilómetros inservibles, más los que hay proyectados pero no avanzan, parece que esto es un empate técnico.
.- Cita a una empresa como principal productora de aerogeneradores en economías transnacionales. Bien, dicha empresa (Gamesa) ha hecho un ERE en España de los que dan con bastante gente en las colas del paro.
.- También menciona bancos. Sí, ya saben, esos que gastan nuestro dinero y cuando lo han acabado piden más. Bien es cierto que pone como ejemplo a Santander y BBVA, pero la realidad española son Bankia, la CAM, las preferentes gallegas... Ese es nuestro verdadero sistema financiero.
.- Otro aspecto del que habla es de la sanidad. La sitúa como una de las mejores. Además, habla de que somos líderes en algunas áreas de trasplantes. Bien, eso podía ser hace una década. Ahora mismo el sistema sanitario español se debate entre la vida y la muerte por la inquisitorial insistencia de ubicar en el espacio privado, es decir, en manos de unos pocos, la gestión de la salud.
Así pues, con todos estos ejemplos tenemos un lento caminar muy a lo "cangrejo": avanzamos de espaldas sin rumbo fijo. Cada paso hacia adelante descubre nuevas y absurdas formas de gestión por parte de políticos y empresarios.
A parte de los ejemplos expuestos en el video, tenemos más. Por ejemplo a nivel político. Desde el famoso 15 de mayo se trabaja en crear una transparencia política y administrativa que sigue siendo una utopía. Hay pequeños amagos que se mueven en esa dirección, pero elección tras elección, con su ingenioso sistema electoral, se puede ver que no se ha avanzado nada.
En cuanto a los aspectos sociales y educativos, todo sigue legislándose a golpe ideológico. "Hoy estoy yo, pongo esto, mañana estás tú, pues ya lo cambias". Así difícilmente se puede recuperar la estabilidad de un país que la tuvo perdida más de 40 años y que seguimos sin recuperar.
Con todo ello, planteo esa pregunta, ¿es tiempo de ser optimista o pesimista? Se trata de una extraña sensación. Un día uno se levanta alegre, convencido de que todo saldrá bien, de que los ajustes han llegado a su fin, que el tejido empresarial ha acabo con los despidos y poco a poco se recuperarán ciertos niveles de estabilidad. Pero al día siguiente, cuando alzas la cabeza, vuelves a ver casos de corrupción política, empresarios que duermen con políticos, y despidos, muchos despidos.


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