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¡Qué nos gusta chupar limones...!


5 / mar / 2013 - Yolanda Salmerón (@YolandaMyS). 

Sí. A estas alturas de la tragedia nadie duda, y mucho menos niega, que nos encontramos en una crisis financiera gorda, como los huevos de toda la casta política, independientemente de su orientación, y no me refiero a la ideológica, porque eso ya no existe, sino a su capacidad de chupar con más o menos fuerza del bote. Asimismo, la falta de profesionalidad y vergüenza de cuántos cargos de poder se han llenado los bolsillos a costa de quienes madrugamos cada mañana por menos de nuestro sueldo o de quienes lo hacen en dirección a dónde ni ellos mismos saben en busca de una oportunidad. 

Pero, ¿dónde se habla de la crisis de valores? Porque hemos perdido el norte y ya no sabemos ni dónde tenemos el sur y eso no aparece en ningún medio de comunicación. La mayoría de entendidos coinciden en que la economía es cíclica, por lo que deduzco en mi corta inteligencia que la recesión nuestra acabará, igual que ya hicieran otras, a no sabemos qué precio. Pero, ¿y la de valores? ¿Alguien nos va a devolver el respeto, la solidaridad y tolerancia por el otro? ¿De verdad alguien cree que la I+D+i es el único motor para que avance una sociedad?... ¿Acabaremos haciendo el amor con el Ipad cuando nuestro insoportable carácter no nos permita entablar una conversación de más de tres minutos con persona humana (sí, sí, todo junto que pesa más) que se precie? 

Todo esto viene por dos momentos muy concretos que me han dado vergüenza ajena y darme cuenta de cuán injustos, envidiosos y desgraciados somos los seres humanos. Me refiero a dos discursos (que según tengo entendido han de ser personales y más aún cuando te dan un premio) muy criticados: el de Maribel Verdú, en los premios Goya, y el de Antonio Banderas, en la investidura de Hijo Predilecto de Andalucía. 

A él se le ha criticado, en concreto, la última parte de su pasional discurso. "Porque Andalucía no es para mí, en estos momentos, una región, un pueblo, un sentimiento, una idea, ni un proyecto. Andalucía es para mí una necesidad". He visto comentarios por Internet del tipo de "claro, por eso vives en Estados Unidos", "este año le tendrían que haber dado el premio a los andaluces que están pasando fatigas" o "mucho Andalucía, pero enriqueces a los de fuera". Señores escribidores de las redes sociales, pongamos los puntos sobre las íes. 

El hecho de que una persona no viva en un determinado sitio, bien porque no quiera (como imagino que es el caso de Antonio Banderas, amén de sus circunstancias personales, las cuales desconozco por completo y poco me interesan), o porque no pueda (como lamento me pasa a mí, amén de mis circunstancias personales, que a nadie interesan), no significa que no tenga la necesidad de esa tierra y, más allá, que no la sienta como suya, como parte de su sangre, con sus dolores y alegrías. Lo más grande que tiene el ser humano es la libertad y considero que no somos nadie para decirle a Antonio Banderas, ni a Pepito de los Palotes, que viva en Madrid norte o Madrid sur. Quiénes somos nosotros (por muy sobresalientes que seamos en el uso de las redes sociales y así nos siga un regimiento) para juzgar los sentimientos que a un andaluz (de nacimiento o sentimiento) le produce su tierra y su solidaridad con quienes peor lo pasan. Estamos hablando de un actor, que nos guste más o menos su modo de interpretar, ha prosperado por méritos propios o salido de la nada, como ya hicieran Rocío Jurado o la propia Maribel Verdú, y que lleva Andalucía por todos los rincones del mundo porque habla de ella desde el cariño y el respeto que sólo quienes bien aman algo saben ponerse en la boca para referir ese algo. 

Ahora podemos criticar que Antonio, Maribel o Shakira, en un momento dado hayan aprovechado su fama para realizar campañas publicitarias con bancos malos, que hayan echado mano de sus contactos para conseguir subvenciones o que hayan alquilado una planta de un hospital para dar a luz. Pues qué quieres que te diga queridísimo @, a ver quién es el guapo que no aprovecha las oportunidades que le presenta la vida, que no quiere lo mejor para los suyos y que sabe a ciencia cierta con quién o para quién trabaja. Pero, al menos, ahí está la clave, trabaja, aporta algo, no es un parásito, como los políticos, se me ocurre, que además de su manido discurso no hacen sino abultar.


Vamos ahora con la actriz. No encontré nada forzado su discurso, no creo que fuera una interpretación, buena o mala, y rehuyó totalmente de la opinión esa que navega según la cual por estar el mundo en crisis ella no podía vestir un Dior. ¿Sería más creíble su solidaridad y empatía con el pueblo español si fuera de mercadillo? ¿El hecho de que ella sea una mujer privilegiada por la posición en que se encuentra hace que tenga que pedir perdón a quienes están en el paro? ¿Llevar un Dior la exime de estar en el mundo y saber qué pasa? ¿Por haber prestado su imagen a un banco ya no tiene sensibilidad y no le importa el mundo? 

(Inciso. No me pareció correcto el discurso de Candela Peña, aunque en su derecho estaba, porque subrayó la incapacidad del ser humano de ver más allá de sus narices, su afición perpetua de mirar sola y exclusivamente su ombligo. Entiendo que como hija le duela más que nada su padre, y como madre, su hij@, pero no creo que se deba personalizar tanto una reivindicación porque los problemas en sanidad, educación y empleo, no son sólo de la actriz Candela Peña, los hay de todos los tamaños y durezas. Me pareció poco solidaria, demasiado fea, como todos los que están criticando por criticar, por no lanzarse en contra de quienes hay que lanzarse, a sus compañeros). 

Hablamos de dos personas adultas, que han hecho uso de su libertad para, en un momento suyo, en que podrían haber optado por agradecer a sus padres, parejas y demás familiares que les hayan acompañado en su largo camino y ser ellos los únicos protagonistas de su éxito, solidarizarse con quienes peor lo están pasando, reivindicar justicia, llamar a la cordura de a quienes se le ha ido la crisis de las manos y humanizar un instante tradicionalmente frívolo que sólo entienden, probablemente, quienes están llamados a subir al pódium. 

¿Por qué vemos el mundo en blanco y negro? ¿De dónde nos nace tanta envidia? Por qué no tomamos consciencia de que la recesión nuestra es nuestra y que también nosotros, los ciudadanos de a pie, tenemos mucha responsabilidad en ella por haber vivido o querido vivir por encima de nuestras posibilidades y dejar que otros, llámense jefes, bancos o políticos nos manejen cual marionetas. 

La suerte trabajada de estos actores, como la de otros artistas de nuestro país, ingenieros, periodistas, cocineros, escritores, gente cabal, que la hay, debería ser un referente para cuantos trabajamos a diario o lo pretendemos. Un atisbo de esperanza de que todo es posible si se empeñan cuerpo y alma, de que los reconocimientos alcanzados pertenecen en cierta medida a la sociedad por apostar por la cultura y el arte para embellecernos esa parte fea de cuando chupamos limones y que son el reflejo de una labor bien hecha, que cualquiera debería sentir con cada jornada, sin la necesidad de que nadie viniera a darle la consabida palmadita. 

Ni su posición privilegiada ni la plataforma mediática que supone que le den premios con mil cámaras delante les obliga a que tengan que dar parte de lo que ganan a las oenegés más que quienes no cobramos sus sueldos o vestimos de Dior, y mucho menos les obliga a pedir perdón por estar ahí. Todos podemos contribuir a un mundo mejor, a una sociedad más avanzada, que se corresponda con ese mercado globalizado hecho de I+D+i en todos los sectores con los que 'la marca España' pretende competir. Antes de ser buenos profesionales, hay que ser personas elegantes, capaces de alegrarse del éxito ajeno, de ver en él el referente social que supone por lo que aporta a la sociedad y el ejemplo que da. No criticar gratuitamente (¡ni juzgar, que para eso ya está la vida!) y mucho menos atribuir una serie de responsabilidades a quienes más tienen solo porque tienen más. Todos y cada uno de nosotros tenemos responsabilidades con la sociedad y la primera es respetar, tolerar y solidarizarnos, esa es la primera aportación que hemos de hacer a las oenegés. Después, que cada cual, dé lo que quiera dar si algún día quiere recibir. 

En mi opinión, deberíamos dejar ya de chupar limones porque nos ponemos muy feos, se nos agria el carácter y descubrimos cuán retrasados vamos en cuanto a investigación, desarrollo e innovación humana, que es la que se hereda y sobrepasa la piel. Nada. Es mi opinión.

Mariano en el país de las Pymes

4 / mar / 2013 - Raúl Masa (@raulmasa). 
Después de cinco años de aburrida crisis por fin alguien se decide a tomar la iniciativa en la creación y desarrollo de programas para la generación del empleo. Hasta aquí lo positivo. Lo malo es cuando uno abre el BOE y se echa un ojo a todas esas medidas que ha puesto sobre la mesa el Gobierno. Ineficientes, escasas y, sobre todo, sin ninguna validez pragmática. 

Pero no solo eso, sino que encima parece que todo es una gran coña nacional. Explicaré por qué. Desde hace unas semanas se nos está vendiendo la moto de que las exportaciones españolas están ganando terreno, se están volviendo competitivas, y todo ello sin una devaluación de la moneda. 

A todo esto, en el número de marzo de la revista Actualidad Económica sale en portada el "jefe" de Caixabank, Isidro Fainé, diciendo que España debe volcarse en la internacionalización. Que las empresas españolas deben ganar competitividad fuera de nuestras fronteras, bla, bla, bla... 

Pues bien, ahora es cuando cojo las declaraciones de uno, los mensajes de Gobierno de los otros, y lo mezclo con las medidas adoptadas por el Ejecutivo de Mariano Rajoy para atajar el problema del desempleo, y algo no cuadra. Es decir, por un lado nos dicen que hay que buscar sitio empresarial fuera de España, que se deben centrar objetivos en otros mercados emergentes, y varias historias más al alcance de muy pocos. Pero por otro lado, y vistas esas medidas de apoyo al empleo, uno se da cuenta de que están orientadas, sobre todo, a los autónomos y las Pymes, muy pymes. 

Solo por curiosidad, ¿alguien cree que una Pyme que malvive ahogada a tasas, impuestos y demás, está en condiciones de mirar más allá de su país?, ¿y los autónomos? Es que realmente no tiene sentido. Se "apuesta" por los emprendedores y autónomos, pero se lanza el mensaje de que fuera de España se está mejor. 

Supongo que saldrán los que digan que las Pymes deben hacer el esfuerzo de internacionalizar y demás. Pero seamos realistas, tal y como está la situación, con los flujos de créditos cortados, y unas medidas que no dejan de parches a los verdaderos problemas, ¿quién se va ir fuera de España? 

Esas medidas de ayuda al empleo deben ir encaminadas hacia el apoyo industrial, el sector servicios y la decidida apuesta al I+D+i, que a lo sumo pueden ser las que apuesten  por negocios fuera de España, y no a que todo el mundo saque un negocio online (unipersonal) de venta de piruletas. Además, tarde o temprano el flujo de consumo necesita reequilibrar el dinero, no todo podemos ser "jefes".

Cosmopolis: Inside yupi

robert cosmopolis pelicula

1 / mar / 2013 - Alfonso Dols

¿Qué es 'Cosmopolis'? Se trata de una película de 2012 que simplemente narra el día de trabajo de un joven inteligente y "depredador" analista financiero en un mundo de crisis, caos y revoluciones. ¿Nos suena? Sí. Estamos al tanto. Ah, bueno. Se me olvidaba. La película es de David CronenbergEsto sin duda cambia las cosas, que debieran ser así y no como hemos comenzado. 

Cronenberg decidió acercarnos a la vida un prestigioso, ambicioso, portentoso, e insultantemente joven, analista financiero, protagonizado por el admirado, idolatrado y fenómeno de fans, Robert Pattinson. 'Cosmopolis' tan solo es un día de trabajo de este singular personaje. Una jornada especialmente ajetreada del ya de por sí ocupado yupi. En este día se suceden todo tipo de personajes que acompañan a Pattinson y se muestran las distintas relaciones que mantienen entre sí. 

Antes he indicado como fundamental e introductorio que se trata de una película de Cronenberg, esto claro, lo cambiaba todo. Pero, ¿por qué? Este director canadiense digamos que no nos cuenta cosas que nos guste ver, sino que nos quiere remover algo por dentro mientras asistimos sentados en la butaca, quizá en ocasiones ésta no sea una reflexión, sino una sensación de rechazo visceral; digamos que este extraño personaje intenta buscar en la esencia humana aquello que nosotros queremos esconder gracias a siglos de educación. Una exploración que con 'Cosmopolis' sigue la estela de esa serie de películas de los '80 más afines a la serie B, como son los casos 'Videodrome' o 'El almuerzo desnudo', películas en las que Cronenberg disecciona las adicciones y obsesiones más oscuras y perversas: sexo, muerte y automutilación son algunas de sus constantes que va incluyendo progresivamente en sus films, como en 'Crash' o 'La mosca'. Estas obsesiones (sexo, muerte, automutalación, entre otras) son conjugadas por Cronenberg a su total libertad, dibujando una teoría, o como punto de apoyo de aquello que nos quiere transmitir, en ocasiones no solo un mensaje, sino tan solo una sensación, estimulante, o desagradable. 

En 'Cosmopolis', futuro inmediato o presente, un personaje se nos presenta totalmente trajeado y con gafas de sol. Todos reconocemos a Robert Pattinson, a partir de ahora, Eric Packer. Éste habla con su jefe de seguridad, totalmente trajeado al igual que él. Eric Packer se introduce en una elegante y altamente equipada limusina que le permite trabajar y recibir sus citas periódicas: empleados y asistentes. En este vehículo Eric Packer disfruta de las comodidades de una oficina, a la par que se recibe tanto sus empleados como las noticias bursátiles. Empieza la película el viaje y el atareado, caótico y desastroso día para Packer. Quizá no sabía que todo esto no fuera a pasar nunca, o quizá estuviera deseando que llegara este día.


En esta parte del film Cronenberg nos exhibe a su personaje, su belleza, su poder, y sus capacidades. Exhibe su importancia como si se tratara de un ave exótica que muestra su espectacular plumaje. Las imágenes son muy limpias, con planos centrados, e iluminación elegante, narrados sobretodo en el interior de la limusina donde prevalecen los tonos negros y metalizados. Estos planos contrastan con las dos secuencias narradas fuera, donde Eric se encuentra con su esposa 'X'. Una bella y adinerada mujer que rechaza sexualmente a su esposo. En este sentido, este contrapunto, escenas oscuras de interior, escenas exterior, además de buscar un fin estético, pretende indicarnos que Eric no está en su "habitat natural", sale de su "zona de seguridad" y además para acercarse a su desconcertate y enigmática esposa. La señora 'X' no busca a Eric Packer, tiene que ser éste el que fuerce un encuentro o un momento de intimidad, en la desinteresada y ociosa agenda de su esposa. 

Una vez presentados los principales personajes en sociedad, será ésta la que se presente, es quizá esta secuencia la que inicia una evolución en Eric Packer, y con ello también en el devenir de la película. Mientras recibe la visita de "profesora" de "teoría", en la que ambos personajes filosofan sobre diversos asuntos sufren un ataque, una multitud que zarandea, pinta con sprays, y detienen la lujosa limusina, dejándola de todo ello, bastante malparada. En esta escena contrasta la violencia de los manifestantes protestando por la decadencia del capitalismo, y las miserias de un sistema que favorece al capital y menoscaba al que no lo tiene, y la total tranquilidad de los dos personajes que se encuentran en el interior del vehículo, ajenos a todo, lo que ocurre a su exterior, mientras el jefe de seguridad a duras penas es capaz de reducir a los asaltantes. 

¿Puede ser que se nos planteé la inhumanidad y el alejamiento de la sociedad del mundo financiero, establecido en una esfera superior, ajena a las acciones humanas y tan solo sometida al juicio de la razón? Tras esta secuencia e incidente, se inicia en el film una progresiva decadencia en el personaje, unidas a las funestas noticias financieras desembocaran en una vorágine destructiva. 

Las metamorfosis son una constante en la filmografía de Cronenberg, volviendo sobre metamorfosis, físicas, como en 'La Mosca' (1984). Metamorfosis implantadas quirurjicamente, prótesis, muletas, como en 'Crash', así como la fascinación que siente por las cicatrices sufridas por sus personajes, vistas como huellas imborrables de un oscuro pasado, como las cicatrices, de Ed Harris en 'Una historia de violencia', o las del conductor suicida de 'Crash', o las del propio chófer de Eric Packer.


Pero destacan sobre todas, los cambios en las personas, la metamorfosis que sufren las personas casi siempre, provocados por los cambios físicos sufridos o los cambios sociales que se han producido ('La mosca' o 'Una historia de violencia'). 

La decadencia de Eric Packer queda puesta de relieve en las secuencias que se muestran al término del film. En ellas, en contraposición al mundo que se nos ha mostrado hasta entonces, nos presentan escenas más propias del siglo XX, de un caótico y desestructurado mundo, sin apenas referencias de la tecnología actual en la que vive Eric Packer. Son secuencias mucho más sucias, desordenadas, presentando trastos viejos, o rotos, papeles, carpetas desordenadas. Una peluquería sacada de un profundo barrio americano en la que puedan haber rodado, incluso el príncipe de Zamunda. 

Ya no queda nada de la contemporaneidad que nos estaban enseñando, sino que retrocedemos a un tiempo pasado que reconocemos como nuestro presente o un pasado inmediato. Los colores contrastan con los anteriores, en esta parte se tiñe de colores marrones y ocres, destacando la suciedad y el caos que reina en este estadio de Eric Packer

Además, el personaje también sufre un deterioro en su imagen física, manchado, desvestido, con trasquilones en el pelo... Signos de la crisis por la que está pasando. Reflejando tanto el camino físico que está atravesando como la tortuosa vereda que afronta en su interior Eric Packer. Personaje que en esta fase explora el asesinato, la automutilación, el masoquismo, y el sexo, en un día cualquiera, quizá en un día especialmente violento, como le pasará a Michael Douglas, pero un día, en el que ya nada será como antes para Eric Packer

Todo puede ser que anhelara la llegada de este día para experimentar el caos y el sufrimiento físico en su propio cuerpo para descubrir aquello que desconoce y completar así su búsqueda existencial.

La mano visible

11 / feb / 2013 - Raúl Masa (@raulmasa). 
Seguimos estrenando secciones de Opinión en 'SIN HORA', y hoy toca una de economía. Bueno, también se hablará de empresas, y todo lo que se tercie que tenga que ver con el dinero. Su nombre, 'La mano invisible', hace un guiño a uno de los padres de la economía moderna, Adam Smith, ya saben, el de "dejar pasar, y dejar hacer", la mano que regulaba los mercados con la ley de oferta y demanda, etc, etc... 

Hasta aquí la realidad teórica un concepto que ha sido abrazado por el capitalismo y que durante varios siglos nos ha hecho medianamente "ricos" a todos. No obstante, todo eso ha fracasado. Y lo ha hecho no por ser un mal sistema, que en sí mismo tiene bastantes cosas positivas, sino porque han corrompido los órganos de poder quienes precisamente ostentaban ese mando. 

Esta semana despertamos con la noticia de que Arturo Fernández, hombre importante de la patronal de empresas españolas (CEOE), también tenía cierta tendencia a no pagar todos los impuestos que debiera. Hasta aquí la noticia. La realidad, como ya contamos en este mismo Blog hace más de dos meses es que esto iba a pasarPoniendo un símil futbolístico, es como creer que Pepe, el defensa del Real Madrid, no volverá a cometer ninguna acción violenta contra un jugador del equipo rival. Impensable, ¿verdad? Pues esto mismo sucede con Arturo Fernández. Y lo dijimos. Se trata de un sospecho habitual de los malos hábitos empresariales, y ha quedado demostrado. 

Ahora bien, al margen de algo que ya no sorprende, es decir, que alguien que "manda" sea el que no da ejemplo, la otra vertiente del asunto, la de los pagos en negro, "B", o como cada uno quiera llamarlo, es algo que tampoco debe sorprender. ¿En serio que con 6 millones de parados alguien cree que un gran porcentaje de los negocios no se hacen en negro? Lo llevo diciendo desde hace mucho tiempo, si todos los datos fueran reales, es decir, que hubiera 6 millones de personas sin ingresos, España se hubiera tirado a las armas hace varios meses. 

Por todo ello, está claro que hay una amplia red de cobradores en negro, tanto autónomos, como miles de asalariados que ingresan de una u otra forma una cantidad de dinero que les permite vivir. ¿Problema? Que todo ese dinero no va a parar a donde debiera. ¿Excusa? Como lo hacen los que "mandan", ¿por qué no voy hacerlo yo? Y así, en esa pescadilla que se muerde la cola, y que resulta letal, miles de millones de euros escapan del fisco cada año con la justificación moral que cada uno le pretenda dar.

Vivir sin un euro en el bolsillo

12 / feb / 2013 - Diego Bayón (@Diego_Bayon). 
En el año 2000, Daniel Suelo decidió dejar sus ahorros en una cabina telefónica y embarcarse en un viaje a Alaska para encontrarse a sí mismo. Sufría una profunda depresión y, por eso, decidió abandonar su antigua vida y vivir, prácticamente, al margen de la sociedad. Desde hace ya doce años no tiene un solo céntimo en el bolsillo. No paga impuestos, no tiene deudas ni créditos y ni siquiera dispone de un seguro médico. Sobrevive en las cuevas del desierto de Utah, en Estados Unidos, ajeno al Estado y a cualquier núcleo urbano de población. 

¿Se puede vivir realmente sin un solo euro en el bolsillo? Antes de Suelo, en Alemania, Heidemarie Schwermer decidió a sus 50 años dejar su cómodo trabajo como psicoterapeuta y vivir sin dinero. Su viaje ha sido documentado en la película “Living Without Money”. Dieciséis años más tarde, coincidiendo con el estreno del documental, Schwermer explica en una entrevista a la web Business Insider por qué decidió dejar todo atrás. Relata cómo se dio cuenta, poco a poco, de que podía vivir con menos. A través de una asociación vecinal se ofreció para cambiar sus servicios en casas del barrio como babysitter o limpiadora, por bienes de consumo, fundamentalmente ropa y comida. 

A partir de esa experiencia, decidió probar a vivir todo un año sin dinero en la cartera. Ya lo había intentado antes cuatro veces, pero este intento, fue el definitivo. Vendió su apartamento y todo aquello que no cupiera en una pequeña maleta. Lo que empezó siendo un experimento de 12 meses, al final ha terminado siendo su modo de vida durante 16 años. “Muchas personas de mi edad se pasan el día sentadas en sus jardines, pero a mí me gusta viajar, moverme. He descubierto una nueva vida, y no quiero volver a la antigua”, explica en el documental en el que narra su experiencia. 

Pero, además de personas solitarias, también hay familias enteras que viven alejadas de las monedas y los billetes. Raphael Fellmer y Nieves Palmer podrían parecer una pareja cualquiera de Berlín si no fuera porque llevan dos años y medio “en huelga de dinero”. Él es alemán y ella española. Juntos, tuvieron un bebé hace casi año y medio. Sin embargo, carecen de ingresos, no tienen cuenta en el banco y duermen a cubierto gracias a que se les ha permitido usar como vivienda la casa-museo del pacifista Martin Niemöller Haus. A cambio, ayudan en la oficina, limpian y cultivan el huerto de la finca. 

En una sociedad en la que todo se compra o se vende, ¿cómo consiguen sobrevivir estas personas? Daniel Suelo cuenta que gran parte de su dieta está basada en las raíces y frutos que recoge. Heidemarie Schwermer, en cambio, come cada día gracias a la caridad de amigos y extraños que le ofrecen su ayuda. Cuando no hay suerte, no le queda más remedio que recurrir a buscar entre los contenedores. Raphael Fellmer y Nieves Palmer, por su parte, alimentan a su hija con la comida que rescatan de los supermercados biológicos alemanes, que tienen por costumbre sacar a la calle los productos caducados justo antes de echar el cierre. 

“En caso de que alguien quiera vivir sin dinero”, reflexiona Raphael Fellmer, “lo primero es entender por qué quieres hacerlo”. En su caso, uno de los motivos que le llevó a abandonar su antigua vida fue la interdependencia que provoca el uso del dinero, en tanto que “dependes de las personas que fabrican los productos que consumes”. El caso de Daniel Suelo es algo diferente. Él arremete contra el dinero, la sociedad y el capitalismo en general. De hecho, la depresión que sufría le llevo a vivir aislado en el desierto. Solo hace algunas visitas puntuales a una biblioteca pública de Utah dónde accede a un ordenador y una conexión de internet para poder actualizar su blog. 

Consciente de que una crítica básica a su modo de vida es que sea un aprovechado, Fellmer alega que su proyecto es para que la gente piense sobre “todo lo producimos y no usamos además de dar ideas sobre como reducir nuestra huella ecológica”.

84, producto español, sí o sí

4 / feb / 2013 - Manuel Sánchez (@getafense66). 
Hace tiempo que lo llevo observando, pero últimamente y con el tema de la crisis mucho más. Francamente, cada día que pasa me siento más y más indignado, estafado y engañado. No soy una persona demasiado entendida en finanzas, ni mercado bursátil, ni comercio interior o exterior, para eso están los economistas y los ministros de Economía y Hacienda, pero lo que puedo atestiguar y asegurar es que de idiota y tonto soy lo justo y solo cuando me interesa. 

Desde hace tiempo, la compra en la familia, la hacemos en supermercados en vez de en el mercado tradicional, (asunto que tengo que cambiar cuanto antes) pues en el barrio no faltan, tenemos un Simply, un Carrefour, El Corte Ingles (al que nunca voy), Dia, Lidl y no sé si alguno más. 

En los últimos tiempos vamos mirando y comparando los precios, como no puede ser de otra manera, e intentando comprar los mismos productos de siempre, en cuanto a calidad se refiere, pero a un precio más económico, aunque eso suponga perder más tiempo y tardar mucho más en hacer la compra (el que algo quiere, algo le cuesta). 

Pero este no es el tema al que me quiero referir. El tema en cuestión es referente a muchos de los productos que estos establecimientos venden. Al principio me mosqueaba un poco, pero lo dejaba pasar, tampoco le echaba demasiadas cuentas, pues la situación no era como la actual, pero hoy por hoy y con la que tenemos encima… Lo que siento cada vez que voy a comprar, ya no es mosqueo, ni tan siquiera cabreo. Es una indignación tal la que siento y un asqueo, que muchas veces he dejado de comprar algún que otro producto. 

Estoy cansado, muy cansado de que cada vez que voy a comprar algo esto no sea nacional. Las patatas, las cebollas, la fruta, las verduras, las judías, las lentejas, la carne, el pescado... La gran mayoría de los artículos son de origen francés, y eso cuando pone la procedencia, porque si no, en la etiqueta solo vemos que están fabricados o cultivados en la UE para firma 'x'. Eso sí, en algunos casos, el embalaje o embasado está realizado en España. 

Lo que desconozco es si la envasadora es una empresa española o extranjera, que ese es otro tema a tratar. Y me pregunto, ¿es que en España no se cultivan patatas? ¿O judías? ¿O ajos? ¿O lechugas?... ¿Es que los productos nacionales no son dignos de ser consumidos por los propios españoles? ¿O es que tienen más calidad (obvio) que los importados y por eso se exportan para ser consumidos por otros? O a lo mejor, ¿es más rentable que nuestro dinero vaya a parar a las manos y las haciendas de otros países en vez de aprovecharlo aquí hacer crecer el consumo interno y a la postre, beneficiar a nuestros ganaderos, agricultores y demás y quedaría todo en casa? 

No concibo cómo es posible que mientras en España la crisis está haciendo estrago sobre estrago y nos está llevando a la más profunda de las ruinas, estemos trayendo y consumiendo productos del exterior, en vez de consumir los nuestros propios. Seguro que con buenas políticas estos serian más económicos, obviamente mucho mejores en calidad, sabríamos el tiempo exacto que lleva transcurrido desde su recolección en el caso de frutas y verduras, u ordeñado o matado la res, etc. O si han permanecido más o menos tiempo metidos en una cámara frigorífica o congelador. Y, por supuesto, y lo que es tan o más importante, los beneficios quedarían en los agricultores, ganaderos, pescadores y demás trabajadores españoles, así como en el pequeño comercio, trabajadores autónomos y PIMES, lo que sería beneficioso para todos los ciudadanos, así como para las arcas del estado, a nivel impuestos.  

Estoy seguro, a falta de tener en mis manos algún estudio fehaciente que lo ratifique y certifique, de que si durante un mes seguido todos los españoles, y repito, todos, consumiéramos sola y exclusivamente productos nacionales, la inflación en este país bajaría considerablemente. Pero si esto lo hiciésemos durante seis meses, estoy convencido de que muchos de los recortes a los que nos ha sometido el gobierno, no los habrían llevado a cabo ni harían falta. Ni los recortes ni un rescate europeo. 

Bueno está, que por el hecho de pertenecer a un club, ese que tanto nos ha engañado, estemos obligados a consumir un numero 'x' de productos de fuera, pero es que haciendo una pequeña visita a cualquier comercio, y molestándonos solamente un poquito en leer sus etiquetas, nos damos cuenta de que el 80% de estos productos están traídos de fuera de nuestras fronteras (en algunos casos, de muy muy lejos). 

Y ya no solo es el caso europeo, sino que también ocurre con el pescado por ejemplo, que francamente, es un tema que debería de preocuparnos sobremanera. Consumimos boquerones de Marruecos, merluza de Alaska, almejas de Chile, calamares de quien sabe dónde, y así con el resto de productos de la mar. Es vergonzoso que una península como la española, bañada por el Cantábrico, el Mediterráneo y el Océano Atlántico, con los mejores productos marinos a nivel mundial, tenga que estar consumiendo productos extranjeros, mientras a nuestros pescadores cada día se les ponen más y más trabas y restricciones para realizar su trabajo y poder salir a faenar. 

Conclusión: Cada día menos personas pueden y quieren trabajar en el campo, ser ganaderos o pescadores, pues es completamente inviable y ruinoso y la falta de ayudas por parte gubernamental, es tan escasa, como irrisoria. Deberíamos hacer todos, un esfuerzo y ser un poco más inteligentes, empáticos y patriotas, y comenzar a consumir exclusivamente productos nacionales. Productos cultivados, criados, ordeñados, matados, pescados y fabricados en España, por españoles y para españoles. 

No debemos de olvidarnos de nuestro número, ese que viene al principio de los códigos de barras, el 84. Miremos y leamos por favor las etiquetas y fijémonos donde han sido producidos esos artículos y no solamente envasados. Consumamos productos 'made in spain', que son mejores, más baratos y sobre todo, son nuestros.

Más sobre el autor, en su Blog.

'Inside Job', el inicio del mal

1 / feb / 2013 - Rafael Bargiela
Oscarizado documental que cuenta los orígenes, causas y culpables de la brutal crisis económica estallada en 2008. Paso a paso se van destapando los diferentes acontecimientos y fraudes, desde los años '80 hasta la actualidad, que dieron lugar al mayor azote económico desde la fundación del capitalismo. 

El eslogan de la película dice "la película que costó 20.000.000.000.000 de dólares". Bonito resumen en números de las pérdidas provocadas por la crisis desde 2008. Millones de personas en todo el mundo perdieron sus trabajos, sus bienes, sus casas y se vieron arrastrados a la pobreza. Lo vemos día a día tanto en nuestro país como en noticias que vienen del extranjero. Las consecuencias son evidentes y no necesitan ser numeradas una y otra vez. Pero, ¿Y las causas? ¿quién tiene la culpa de semejante catástrofe? 

Este elaborado documental, narrado en su versión original por Matt Damon, divide su exposición en varios capítulos, comenzando en los años 80 con la desregularización económica, pasando por la formación de la burbuja económica, el comienzo de la crisis y su desastre final. La película desmenuza paso a paso una cantidad brutal de información, contrastada por eminencias políticas y económicas que mantuvieron posiciones clave durante el origen, consecución y afianzamiento de la crisis. Se debaten punto por punto las diferentes acciones tomadas por los políticos, gerentes de bancos y jefes de la bolsa que tuvieron papeles fundamentales en el asunto, muchos de los cuales se fueron enriqueciendo durante años a base de la especulación, siendo sin embargo espectadores de primera mano del problema que se estaba formando. 

Tras el crack del 29, la economía de EE.UU., pilar principal y más fuerte de la economía mundial, se transformó en un mercado monetario seguro y cauteloso. Se prohibía la especulación del dinero, por lo que los bancos y prestamistas solo prestaban dinero cuando lo tenían, lo que propiciaba además el hecho de que no se lo dejaran a cualquiera. Así, pasaba lo mismo con los inversores, únicos autorizados a especular con su dinero, pero como éste era el suyo propio lo hacía con sumo cuidado. Pero llegó Reagan, quitó la regularización económica, y los bancos empezaron a hacer acrobacias con el dinero. Con este paso tan sencillo arranca este fascinante y a la vez indignante documental, aclarando y explicando lo más en cristiano posible cada una de las debacles económicos enlazadas a partir de los 80. 

Significativamente, muchos de los aparentes culpables se negaron a declarar para este documental. Un silencio muy esclarecedor. Estando todavía aún bajo la influencia de la enorme recesión económica, esta película es una documento excelente para comprender nuestra situación actual y ver que las cosas no se desencadenaron en un periodo corto de tiempo, sino que fue algo visible, previsible y evitable si los responsables al cargo de nuestro dinero no tuvieran tantas ganas de limpiarse el culo con él.

Más vale un vídeocurriculum que mil palabras

4 / feb / 2013 - Antonio Soriano (@AsorianoGmez). 

Seguro que entre los planes o propósitos para el nuevo año de las 4.422.359 (o más) personas que copan la lista del paro está el hacer ‘algo’ con su curriculum. Como la gran mayoría de propósitos este se queda en una bonita iniciativa. 

Oímos cientos de veces que un buen curriculum, actualizado, bien redactado y ‘diferente’, nos va a abrir más puertas dentro del mercado laboral. Esto es la teoría. Muchas veces nos acogemos a este pequeño dogma de fe para no ahogarnos en la desesperación de un día más sin trabajo. 

En miles de ocasiones hemos leído aquello de que es necesario que el responsable de recursos humanos se fije en nuestro curriculum cuando ‘estudie’ el montón que tiene sobre la mesa con miras a realizar una contratación. La teoría dice que si presentas un curriculum ‘top’ provocarás un interés mayor, y por tanto, tendrás más posibilidades de ser contratado. 

¿Qué es un curriculum ‘top? El señor Mourinho sabe de estas cosas. Para los mortales hay que decir que un buen curriculum debe tener una buena presentación, estar bien estructurado, tener una correcta redacción, sin faltas ortográficas ni gramaticales, estar bien enfocado al puesto que queremos obtener, destacar nuestro valor añadido, que sea breve y conciso a la vez que funcional, y que tenga un diseño atractivo. 

La diferencia está en la creatividad
En este último ítem es donde se está fomentando la diferencia entre unos curriculums y otros. Hasta hace poco romper con las estrictas formalidades clasicistas que los estructuraban y estructuran podía considerarse un atentado al buen gusto o una profanación intelectual. Más por suerte que por desgracia, esto ha cambiado. 

Dicen que las crisis son épocas de oportunidades. En este caso se ha convertido en una oportunidad para romper los moldes de lo que consideramos un curriculum vitae. La formalidad ha dado paso a la imaginación y a la creatividad, eso sí, sin perder su esencia. Soy de los que creo que al ser un documento personal, cada uno tendría que plasmar sobre él no solo sus actitudes y aptitudes, sino también sus cualidades. 

Poco a poco ‘el mundo’ nos sorprende con ingeniosos curriculums. Han llegado los curriculums 3.0. 

El hecho de ver en vida al candidato parece una fórmula mucho más válida que el curriculum en papel tradicional. Veamos algunos ejemplos:

Aunque su edición audiovisual no es su fuerte, la idea, aunque muy extendida, se convierte en entretenimiento para el espectador. La música ayuda.

 

Para los más golosos

   
 
La música siempre es un gran recurso.

   
 
Para los amantes de los juegos.

   
 
Cualquiler lugar es bueno.

   
 
Los hay de formales.

   
 
Y de informales.

   

 Para los amantes del 3D.

   
 
Los hay que ‘cantan’.

   
 
Por algo se empieza. Un editor de audio no hubiera venido mal.

   
 
Stop motion.

   
 
Hay que mostrar lo que sabemos hacer.

   
 
Una bonita historia sobre uno mismo.

   
 
Para los más jugones.

   
 
Aunque aburrido, no deja de ser ingenioso.

   
 
Y para finalizar algunos consejos.

 

"Futuro Testamento" para un presente prometedor

28 / ene / 2012 - Raúl Masa (@raulmasa). 
cyp concepto ilicito futuro testamento
La vida, en su esencia, es muy dura. Salvo que hayas nacido hijo de alguna Duquesa que frecuente las revistas del corazón, el común de los mortales vive como puede. Además, por si la losa de existir fuera poco pesada, la crisis económica ha llegado para recordarnos que somos "cosa insignificante". 

Por eso, en la monotonía de días que nos recorren con malas noticias, está bien acordarse de quien tiene ideas, de quien espera escapar de la corriente del río pesimista, o de quien opta por, al menos, intentar tomar las riendas de su propio futuro. Así nace 'A la contra'. Una sección en la que iremos mostrando algunas ideas, en su mayoría buenas, para intentar contrarrestar el poder de la crisis. 

Para empezar tenemos a Fran Holguín y su CYP. concepto ilítico. Nada mejor que un viejo conocido de mundos pretéritos y felices en los que todo era rosa. Para ello nos presenta su "Futuro Testamento". Fran nos cuenta que "es un nombre que causa cierta inquietud, aunque todo tiene un principio y realmente empezó siendo una imitación de lo que conocemos como el nuevo y el antiguo testamento, de hecho su diseño es muy similar al de una Biblia, tanto sus tapas, como su formato, papel, grabado, tipografía"... 

Pero realmente, ¿qué es el "Futuro Testamento"? Se trata de un cuaderno de notas. Sí, han oído bien, un objeto de papel en el que hay que escribir. Ahora bien, ¿no hay miedo a un mundo esclavizado por la tecnología y las nuevas aplicaciones? "No pensé en ningún momento que tendría que competir con ese tipo de cosas, solo lo pensé y lo hice. Ten en cuenta que tampoco ha sido una gran inversión, ha sido una tirada muy pequeña de 125 ejemplares que tarde o temprano espero que la gente se anime y compre". 

En la charla con este gran emprendedor, hay verdades que tienen un valor real. "Hoy en día hay mucha gente que utiliza cuadernos de notas, agendas, etc... y no creo que sea una cosa que vaya a dejarse de utilizar de la noche a la mañana, creo que cada objeto tiene su público, es compatible entre sí y no creo que haya una competición muy directa entre ello". 

cyp concepto ilicito futuro testamento
Además, Fran insiste en el concepto "espiritual" del nombre de los cuadernos. "De todos modos, a mi parecer, escritores, fotógrafos, diseñadores, etc pueden encontrar mucha utilidad en este tipo de cuaderno, ya no solo por lo que es, si no por el título del cuaderno. Puede parecer estúpido, pero la unión de varias de esas cosas para mí lo convierte en algo sagrado y eso lo hace mas especial". 

Pero no todo acaba en un cuaderno de notas. Aunque uno tiene la idea de emprender, los pasos se van sumando casi de forma inconsciente. Por eso, Fran tampoco quiere "cerrar puertas a cosas que no sean artesanas", ya que más adelante le gustaría sacar alguna tirada de camisetas y algún que otro producto que, pese a que todo va a ser Fabricado en España, es posible que pierda la etiqueta de artesano. 

Además, también trabaja en varias ideas para desarrollar algún 'fanzine' que por el momento si todo queda como tiene pensado, puede salir algo bastante interesante, pero para eso hay que esperar. Y así se cuentan las pequeñas grandes historias. Las de quienes siguen creyendo que hay huevo para mirar al futuro con optimismo y poder.

Rebelarse o morir

22 / ene / 2013 - Dani Ruiz (@daruiz03). 
Haciendo balance del retroceso social, económico, educativo, sanitario, político y laboral que vivimos desde hace algunos meses he llegado a la conclusión de que el 15M estaba equivocado en aquel eslogan o consigna que hablaba de la "dictadura de los mercados". En la actualidad dicha dictadura no existe únicamente en el ámbito mercantilista sino en absolutamente todos los ámbitos de nuestro entorno. 

Hay quien considera que la palabra fascismo tal vez no venga tan grande como calificativo para describir la dura situación que atravesamos. La RAE define el fascismo como: 

1. m. Movimiento político y social de carácter totalitario. 

Los amigos de la banca coloquialmente conocidos como políticos bipartidistas, nos tienen sometidos a un régimen enmascarado en forma de democracia -risas- donde el pueblo soberano -risas- tiene la última palabra -más risas-. Ironías a un lado, la actualidad política que atraviesa España puede ser comparada totalmente con el inicio de cualquier régimen fascista donde el obrero vuelve a convertirse en una máquina de producción sin importar condiciones laborales ni económicas, donde los jóvenes son explotados por sueldos precarios y donde la libertad de expresión sirve solo para decir lo que el sistema capitalista quiere escuchar. 

Vivimos una situación de regresión con una sociedad repleta de corruptos, problema que se ve agravado cuando la corrupción invade la política. Aquellos que dicen representarnos meten indiscriminadamente la mano en el saco del pueblo, no siendo solo no condenados sino que además son merecedores de puestos como altos directivos y ejecutivos en multinacionales y entidades del sector bancario. ¿Donde está la dignidad? ¿Cómo es posible que quien robe para comer -igualmente esta mal pero puede tener cierta justificación moral - sea encarcelado y por el contrario aquel que roba para enriquecerse asciende profesionalmente, yéndose impune? 

Por otro lado, las manifestaciones que tímidamente se suceden por el territorio nacional de tanto en mucho para mi gusto, ponen cada vez más nervioso al sistema capitalista avalado por la clase política. La indignación y el malestar social no son fruto de las malas gestiones familiares como algunos inhumanos nos han querido hacer ver, sino que son únicamente producto de la mala gestión política de aquellos que quisieron que viviésemos por encima de nuestras posibilidades y de los que no quisieron reconocer que el fango comenzaba a llegar a las puertas de los hogares. Resumiendo podemos atribuir la culpa de todo esto a los partidos capitalistas -PPSOE- que se escudan tras las grandes cadenas informativas que manipulan y entonan la información real de acuerdo a sus intereses. 

Asimismo la libertad de prensa y comunicación ha desvariado en un complejo entramado de falsedades, dimes y diretes que enturbian la visión del ciudadano frente al derecho de opinión y libertad ideológica. ¿Existe realmente libertad de prensa? Que se lo pregunten a la revista cómico política de El Jueves, multados por una caricatura. Si realmente vivimos en democracia, los medios de izquierdas -cada vez más escasos- no deberían ser tan perseguidos, silenciados y criminalizados por emitir opiniones contrarias a la de los líderes políticos. ¿Es esto justo? o ¿a caso la justicia está de duelo? 

El pueblo tiene la llave hacia la solución. No es cuestión de iniciar un periodo de revueltas violentas propias del siglo XX sino de rebelarse desde la moral y cambiar el sistema que el mismo hombre ha creado para que aquello que es de todos no sea manejado por sólo unos pocos. Los poderosos tienen miedo a que el ciudadano de a pie pueda despertar y alejarse del rebaño para comenzar a movilizar a las masas. 

Si esto no es fascismo, que baje Dios y lo vea ... o mejor que ni baje, que será uno más para alimentar. 

Seamos el problema del capitalismo. Despierta y rebélate.

Te debo dos céntimos...

24 / ene / 2013 - Jesús Redondo (@JesusRedondoCo). 
Es curioso, en menos de siete días he tenido el mismo problema en dos establecimientos, completamente distintos: Carrefour y Correos. A simple vista, tan sólo tienen en común la ‘C’ inicial, no obstante, si entramos en detalle, encontramos alguna que otra similitud. En este caso, la mala educación y arrogancia de sus empleados… 

El primer incidente ocurrió en una de las filiales del gigante francés: Carrefour Express. Compré un sándwich y un refresco que me costaron 2,34 euros (no me diréis que salgo caro…). Le di a la cajera 2,35 euros y ella, sin inmutarse lo más mínimo, me dio el ticket y se despidió de mí… 

- Yo: ‘Perdona, ¿y el céntimo que falta?’ 
- Cajera Impertérrita: ‘¿Cuánto me has dado?’ 
- Yo: (Si te pido un céntimo, ¿cuánto crees…? ¿500 euros?) ‘Pues 2,35…’ 
- Cajera Impertérrita: (Absoluto silencio + cara de desprecio + devolución de mi céntimo…) ‘Siguiente, por favor…’

Así es, no sólo no se disculpó, sino que encima me perdonó la vida. Muy profesional, sin duda, pero teniendo en cuenta que ellos nunca perdonan los dos céntimos (mínimo) que te valen ahora las bolsas (como conté en mi Blog), creo que mi actitud es comprensible. La de ella, en absoluto, a menos que se apellide Carrefour, caso en el que dudaría que estuviese como cajera de su propia empresa. 

No obstante, el segundo incidente fue aún más sangrante. Ocurrió en una una oficina de Correos de Madrid, en concreto la que está en Palos de la Frontera. Algo tan fácil como enviar un certificado, se convirtió, sin comerlo ni beberlo, en una odisea. Y todo por culpa de un tipo maleducado. El envío costaba 3,55 euros, yo le di un billete de cinco y esto, aunque no lo creas, desencandenó el problema: 

- Tipo Maleducado: (Devolviéndome 1,43 céntimos…): ‘No tengo cambio, te debo dos céntimos…‘ 
- Yo: (WTF!): ‘¿Disculpa?’ 
- Tipo Maleducado: (Con voz de ofendido, tono amenazante y enseñándome la caja…) ‘¿No ves que no tengo cambio…? No te puedo dar los dos céntimos…’ 
- Yo: ‘Pues hacemos una cosa, dame 1,50 euros y te debo yo a ti cinco céntimos…’ 
- Tipo Maleducado: ‘(Visiblemente ofendido…) ‘ Sí hombres, ¿y cuándo me los devuelves?’ 
- Yo: ‘Cuando pase por aquí otra vez…’ 
- Tipo Maleducado: ‘Ah no, entonces no te dejo que envíes el sobre…’

A todo esto, y si has estado alguna vez en una oficina de Correos, deducirás que en cinco metros a la redonda, había como seis compañeros que le podían dar cambio (ni uno de ellos abrió la boca o intentó mediar, a pesar de que todos estaban pendientes de nosotros). No obstante, desconozco el tamaños de los huevos testículos de este caballero, pero no le permitían levantarse de su ‘trono’. 

- Tipo Maleducado: ‘Joder, son sólo dos céntimos…’ 
- Yo: ‘No, son mis dos céntimos y los quiero con el resto de vueltas’ 
- Tipo Maleducado: (Levantándose, por fin, y dirigiéndose a la trastienda de la sucursal…) ‘Espérate que voy a por cambio… que tienes más morro que Kunta Kinte…‘ 
- Yo: (Flipando como no puedes imaginar y viendo como volvía, tras 10 segundos, con los dos céntimos) ‘Si haces el favor, me das una hoja de reclamaciones y avisas al responsable de la oficina…’ 
- Tipo Maleducado: (Con cara amenazante pero con algo de susto ya en sus ojos…) ‘Toma la hoja… Lo del responsable está más complicado, no está por aquí…’ 
- Yo: (Silencio sepulcral y rellenando mi hoja…) 
- Tipo Maleducado: ‘Eeehhhh… Lo siento… Pero ya has visto que no tenía cambio…’ 
- Yo: ‘Ya, pero en 10 segundos lo has conseguido. Además, lo de si tengo o dejo de tener morro, te ha sobrado…’ 
- Tipo Maleducado: ‘Ya pero tú…’ 
- Yo: ‘Yo nada. En ningún momento te he faltado al respeto, te he alzado la voz o te he insultado. Tan sólo te he reclamado lo que es mío, los dos céntimos…’ 
- Tipo Maleducado: ‘Pues lo siento mucho, no era mi intención…’ 
- Yo: (Tras analizar la utilidad de la Hoja de Reclamaciones y rompiéndola…) ‘Toma, tira esto, por favor… Que pases buena tarde‘ 

Lo que me llevó a romper la "Hoja de Reclamaciones" no fue la disculpa del empleado, sino Twitter. Pensé que mi queja tendría más eco por la vía 2.0, abierta a cualquiera, que por un trámite interno que vete a saber donde hubiera terminado. 

Dicho y hecho, ocho minutos después de mi tuit, Correos me contestó (como puedes ver en la foto). No sé si realmente habrán puesto en contacto con la sucursal, pero deberían, pues a mi modo de ver, la atención fue más que deficiente. 

Por otro lado, la exposición de mi problema en Twitter, tuvo una derivación inesperada. Y es que, a pesar de que el asunto ni le iba ni le venía, un defensor de los pleitos pobres, y familiar de cartero, supongo, quiso ‘desearme una buena tarde‘. Dos tuits explicativos bastaron para hacerle ver que se equivocaba y cerrar esta pequeña disputa como se cierra todo en Twitter: con un Retweet.

Más sobre el autor, en su Blog.