La huelga de la contradicción

13 / nov / 2012 - Raúl Masa (@raulmasa). 

La Huelga General del 14 de noviembre ya la tenemos encima, y una vez más surgen las preguntas sobre su valor, su necesidad, y su verdadera realidad. Teniendo en cuenta todas las monsergas habituales en cuanto a derechos adquiridos y demás, con las que un servidor está totalmente de acuerdo, realmente hay que preguntarse si esta vez tiene algún sentido. 

Es decir, con todo el personal sanitario en la calle desde hace unas semanas, los docentes en pie de guerra contras los recortes, y todo lo derivado del Movimiento 15-M y la indignación social, a lo que hay que añadir el reciente éxito de la campaña contra los desahucios que ha obligado a cambiar la Ley, ¿tiene sentido convocar una Huelga General para reivindicar lo que se hace todos los días? 

Lo único positivo que ha traído consigo la crisis económica es que la realidad nos ha golpeado en la cara. Los que nos creíamos clase media nos hemos dado cuenta que somos pobres, y los pobres... de esos mejor ni hablar. Con ello, esa masa inerte y espectante ante los éxitos ajenos de nuestra selección de fútbol ha tomado la calle, se ha partido la cara y ha gritado hasta quedarse afónico protestando por lo que no es justo. Pero eso se lleva haciendo dos años, día y noche, semanas tras semanas, por lo que esta convocatoria de Huelga General la veo algo bastante innecesario. 

Sin caer en ningún momento en la rancia argumentación de ciertos empresarios y políticos, bien es cierto que una Huelga General no beneficia en mucho al normal desarrollo de la economía. Además, debemos ser realistas, ¿quién va ir a la huelga en estos momentos? Sí, no hay que dejarse pisar los derechos y todo eso, pero ver como políticos de la izquierda española, con su escaño fijo en el Congreso, piden no ir a trabajar, es un poco de mal gusto. 

También indica no ser realista con la situación. Y vuelvo a insistir, esas reivindicaciones se están haciendo todos los días en forma de marchas, protestas, manifestaciones y demás, por lo que una Huelga General no tiene mucho sentido. 

Luego, hay otro asunto. No quiero parecer que me alineo con quien no debo, pero en una ciudad como Madrid, por ejemplo, en los últimos 30 días habrá habido cuatro días de fiesta (dos en noviembre y dos en diciembre) y una huelga. Eso, en un sistema consumista como el nuestro es un lastre que no se puede tolerar. Y sí, habrá quien diga que ese sistema capitalista que nos rebrota hacia el consumo es malo, zarrapastroso e injusto, pero es el que más nos ha gustado, así que debemos ser consecuentes, y dejar de producir de esa manera, no es la solución. 

Descaro e ignorancia 
Pero no solo los sindicatos parecen ser poco conscientes de nuestro sistema económico. Algunas organizaciones, como por ejemplo Facua, andan perdidos por el mundo dando palos de ciego y sin saber muy bien qué camino coger. El día antes de la Huelga General han publicado un comunicado de prensa con el sugerente título "Decálogo de FACUA para convertir el 14N en una huelga total". En él, y para que los "consumidores tengan éxito", piden no cargar el móvil ni usarlo, para no consumir luz y no generar beneficios a las operadoras, no coger el coche, no comprar en las tiendas, y así una decena de chorradas que llevan al "no consumo". 

Mi pregunta, para las mentes avispadas de Facua, es qué le sucede al pequeño comercio al que mañana no se le puede hacer gasto. ¿No sale perdiendo ese humilde señor?, ¿es buen momento para dejar de tener ingresos? 

En definitiva, otros que parece no saber por dónde viene la película económica de este país. Y es que parece que al final solo los ciudadanos somos los que nos damos cuenta de la dura realidad, mientras que políticos, sindicatos, patronales y organizaciones varias, miran hacia sus absurdos intereses sin el mayor escrúpulo.

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