Cuando los sentimientos se manipulan por interés

17 / sep / 2012 - Mario Paz (@karnag20).

El pasado 11 de septiembre en Cataluña ya no había crisis, ya no había paro, ni recortes, ni políticos ineptos o corruptos, no había problemas porque se ha hallado una solución: la independencia y un culpable, el resto de España. Una multitudinaria manifestación recorrió Barcelona con esta reclamación: separarse del estado español, causa de todos los males que azotan la comunidad catalana.

Curiosamente dicha manifestación estaba encabezada por el partido que gobierna actualmente, el que ha gestionado los últimos años de crisis, y el que ha efectuado uno de los mayores recortes de todas las comunidades autónomas españolas. Curiosamente tampoco se oyó a ningún otro partido pro-independencia más y mejor que a ellos, como si fueran los únicos valedores de la misma. No niego que dentro de CiU no haya independentistas o que sean más o menos radicales, pero nunca se habían encontrado en una oportunidad como esta para desviar la atención de su penosa gestión, y encima el culpable es el resto del Estado con un presidente a la cabeza débil que, en seis meses, ha perdido gran parte de la poca confianza que se tenia en él, incluso entre sus propios votantes.

La crisis azota a toda España, pero el problema de una Comunidad es en concreto estar adherida a otras 16, los argumentos son varios y variopintos. Desde el "expolio fiscal" a la crisis de confianza que sufre la deuda española y de las CCAA, y que Cataluña sufre por pertenecer a España. Dos ideas ampliamente sostenidas por personalidades, intelectuales y personajes varios. El problema surge cuando se analiza la posición que ocupa Cataluña dentro del modelo económico español. Como bien es sabido se trata de la segunda comunidad con más PIB, y la cuarta en PIB por habitante, siendo una de las comunidades más industrializadas y teniendo en cuenta su peso y su población, es una de las locomotoras del país. Esto revela su importancia y su responsabilidad en la marcha de la economía española. El problema que surge cuando uno se queda en este punto es que se olvida quién es el principal consumidor de la producción de esta región: el resto de España.

En nuestro modelo de estado surge entonces el problema del sistema fiscal y en concreto de la llamada "solidaridad fiscal". Cataluña como comunidad potente y "rica" debe contribuir al bienestar general vía impuestos con el resto de más pobres. Hasta aquí podría ser todo correcto de no existir los regimenes forales fiscales con las comunidades vasca y navarra, que no obligan de la misma forma a estas a contribuir para con el resto. Por ello los partidos nacionalistas reivindican un trato igual.

El problema es que si el análisis acaba aquí volvemos a caer en el error, porque muchos de estos flujos de capital que vía impuestos nutren comunidades más "pobres" repercuten vía consumo en Cataluña, que de otra forma no tendría demanda suficiente para mantener su tejido productivo y por tanto su nivel de renta per capita.

En cuanto al episodio de la deuda nos encontramos ante un hecho claro: la economía española no es especialmente atractiva para invertir, ni pública ni privadamente. A partir de ahí muchos sostienen que el limite de endeudamiento para las comunidades es muy estricto (con respecto al de las cuentas del estado es más laxo) por lo que está ahogando la recuperación de las mismas. Esto es un argumento usado por los independentistas hoy en día para justificar su posición, al ser independientes no seremos parte de España que está asociada a todos los males económicos habidos y por haber, y que por tanto conseguirían financiación a menor precio y en un volumen suficiente para sanear sus cuentas publicas.

A priori todo suena muy bien, pero el problema surge cuando analizas los datos de inversión en Cataluña tanto pública como privada, y no encuentras diferencias significativas con el resto de comunidades si nos remontamos a los tiempos anteriores a la crisis. Es decir, el problema de Cataluña es una mala gestión de las cuentas públicas, el haber aprobado presupuestos con una previsión de ingresos muy superior a la que luego se dió y un problema de deuda arrastrado como la mayoría de las CCAA.

Asimismo recalcar que el problema del déficit del Estado es principalmente el excesivo aumento de los gastos provocados por el paro y la caída masiva de la recaudación, que a su vez se debe a la caída productiva de las comunidades, que no estarían mucho mejor si tuvieran cedidas las competencias del INEM, estarían mucho peor.

Resumiendo, el problema de deuda española es una crisis de confianza respecto a nuestra economía unido a una escalada especulativa que no teme la banca rota del estado porque Europa estará allí si no tenemos con qué pagar. Y Cataluña se encuentra en la misma situación por actuar como el resto.

Una vez analizada esta situación pasamos al punto más importante: el papel de CiU en todo esto. Como cada vez que tiene problemas amenaza con la independencia para conseguir más privilegios y en este caso concreto para desviar las culpas hacia un tercero de su mala gestión. El problema es que no se pretende tal independencia porque el ser privilegiado no tiene ningún sentido si estas solo, de hecho solo cobra sentido cuando estas rodeado de "no privilegiados". CiU, "el partido de la burguesía catalana", manipula a su electorado más nacionalista en pos de conseguirlos, desde no participar vía impuestos con el resto de comunidades, hasta poder fijar su tipo del impuesto de sociedades, bajar las cotizaciones sociales de sus empresas... todo ello encaminado a hacerlas más competitivas que las del resto, pero dentro de un todo que se llama España y ya de paso dentro de Europa.

En conclusión, estas y otras formas de reivindicar la independencia de Cataluña, como la de otros territorios, juegan con los sentimientos de una parte de la población que de verdad la desea. En mi opinión con más corazón que cabeza, o con aquellos que la crisis parece no haber dejado más alternativa, cuando son encabezadas por partidos como este (entre otros) que no la quieren conseguir, quieren toda la autonomía posible pero dentro del estado, al fin y al cabo, es decir, quieren todas las ventajas y ningún inconveniente y eso en esta vida no es posible.

0 comentarios:

Publicar un comentario