18 / jun / 2012 - Sandra Tobar (@sandratobar22).
No hay nada mejor para dirigir un equipo que la experiencia de llevar muchos años en el mundo del fútbol, pero no como entrenador, sino desde la propia piel de quién ha sido dirigido dentro del terreno de juego. Y eso se ha puesto muy de moda, sobre todo en España.
Jóvenes, en buena forma, recién retirados y con ganas de enseñar todo lo que han aprendido durante su carrera futbolística. Ese es el perfil del jugador que ahora carpeta y boli en mano se dedica a dar órdenes desde la banda en vez de recibirlas. Y no es que nunca hayan existido, ahí tenemos a Vicente Del Bosque o José Antonio Camacho, pero es que ahora se han puesto de moda entre los equipos por delante de fichar entrenadores de renombre como José Mourinho.
Las razones, pueden ser varias: cuestión de dinero, la experiencia de ver que funciona en otros equipos, la confianza de tener a alguien de la casa dirigiendo al equipo… El caso es que nuestra Liga en los últimos años sabe mucho de jugadores que han colgado las botas e "inmediatamente" después se han puesto a dirigir al equipo de su vida u a otro, y lo cierto es que a muchos les ha salido muy bien.
El caso más espectacular sin duda es el de Pep Guardiola. Durante cuatro años ha dirigido al mejor Barça de la historia. Ha conseguido nada más y nada menos que 14 títulos. Todo un filósofo que en el campo como capitán lideró al Barça en los ’90 y como entrenador implantó un estilo de juego que solo alguien que ha jugado 90 minutos semana tras semana conoce. Además, Guardiola cumple esa máxima que todo entendidillo del fútbol dice: quién ha sido buen jugador, es buen entrenador.
Y junto a él, el recién llegado este año al Atlético de Madrid, el ‘cholo’. Lo de Simeone ha sido llegar y besar el santo. A mitad de temporada se sentó en el banquillo del Calderón para dirigir a un Atlético hundido. Le devolvió la ilusión a la afición colchonera y ganó una Europa League. Y sin ganar ningún título pero cumpliendo los objetivos y encima de la casa, Mauricio Pochettino, lleva dirigiendo desde 2009 al Espanyol, donde ha militado gran parte de su carrera futbolística.
El Valencia CF también es de los que confía en este tipo de entrenadores. Por su banquillo han desfilado unos cuantos, como Quique Sánchez Flores, Ronald Koeman y Unai Emery. Esta temporada regresa a Mestalla Mauricio Pellegrino para intentar darle al club alguno de los títulos por los que ha estado peleando los últimos años.
Y la lista es larga: Michel, ex jugador del Real Madrid y ahora entrenador del Sevilla; Michael Laudrup, ex del Barça y Real Madrid entre otros, el último equipo al que dirigió fue el Mallorca; Djukic, ex del Deportivo de La Coruña y del Valencia, que ha subido a Primera División al Valladolid; o Molina, ex del Atlético de Madrid y del Deportivo, dirigió al Villarreal esta temporada con poca suerte.
No hay nada mejor para dirigir un equipo que la experiencia de llevar muchos años en el mundo del fútbol, pero no como entrenador, sino desde la propia piel de quién ha sido dirigido dentro del terreno de juego. Y eso se ha puesto muy de moda, sobre todo en España.Jóvenes, en buena forma, recién retirados y con ganas de enseñar todo lo que han aprendido durante su carrera futbolística. Ese es el perfil del jugador que ahora carpeta y boli en mano se dedica a dar órdenes desde la banda en vez de recibirlas. Y no es que nunca hayan existido, ahí tenemos a Vicente Del Bosque o José Antonio Camacho, pero es que ahora se han puesto de moda entre los equipos por delante de fichar entrenadores de renombre como José Mourinho.
Las razones, pueden ser varias: cuestión de dinero, la experiencia de ver que funciona en otros equipos, la confianza de tener a alguien de la casa dirigiendo al equipo… El caso es que nuestra Liga en los últimos años sabe mucho de jugadores que han colgado las botas e "inmediatamente" después se han puesto a dirigir al equipo de su vida u a otro, y lo cierto es que a muchos les ha salido muy bien.
El caso más espectacular sin duda es el de Pep Guardiola. Durante cuatro años ha dirigido al mejor Barça de la historia. Ha conseguido nada más y nada menos que 14 títulos. Todo un filósofo que en el campo como capitán lideró al Barça en los ’90 y como entrenador implantó un estilo de juego que solo alguien que ha jugado 90 minutos semana tras semana conoce. Además, Guardiola cumple esa máxima que todo entendidillo del fútbol dice: quién ha sido buen jugador, es buen entrenador.
Y junto a él, el recién llegado este año al Atlético de Madrid, el ‘cholo’. Lo de Simeone ha sido llegar y besar el santo. A mitad de temporada se sentó en el banquillo del Calderón para dirigir a un Atlético hundido. Le devolvió la ilusión a la afición colchonera y ganó una Europa League. Y sin ganar ningún título pero cumpliendo los objetivos y encima de la casa, Mauricio Pochettino, lleva dirigiendo desde 2009 al Espanyol, donde ha militado gran parte de su carrera futbolística.El Valencia CF también es de los que confía en este tipo de entrenadores. Por su banquillo han desfilado unos cuantos, como Quique Sánchez Flores, Ronald Koeman y Unai Emery. Esta temporada regresa a Mestalla Mauricio Pellegrino para intentar darle al club alguno de los títulos por los que ha estado peleando los últimos años.
Y la lista es larga: Michel, ex jugador del Real Madrid y ahora entrenador del Sevilla; Michael Laudrup, ex del Barça y Real Madrid entre otros, el último equipo al que dirigió fue el Mallorca; Djukic, ex del Deportivo de La Coruña y del Valencia, que ha subido a Primera División al Valladolid; o Molina, ex del Atlético de Madrid y del Deportivo, dirigió al Villarreal esta temporada con poca suerte.


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