En la segunda parte, y de la mano de 'Ciudadano Kane' y un célebre autor como Lars von Trier, observamos la capacidad que tiene la dimesión y el espacio dentro de un plano para crear los efectos que el director considera oportuno.
'Apocalypse Now' y Alfonso Cuarón. El ritmo
Por último. El más importante. El ritmo. Bueno, es aquel que afecta a todos los elementos y que siempre está latente en el uso de todos los elementos. Es sinónimo de armonía. Toda obra consta de un ritmo narrativo, así como un ritmo visual. Dentro del ritmo narrativo y visual podemos distinguir entre el clímax y secuencias introductorias o preparatorias para ese clímax. Por ejemplo, en una película de acción o una comedia los clímax se suceden con más periodicidad. Mientras, en un drama, este esquema puede variar sobre múltiples posibilidades.
Existen películas o historias que dosifican mucho más sus cargas de intensidad para experimentar un clímax final en forma de in crescendo. Esto podría suceder en 'Apocalypse Now', o en 'A sangre fría'. Este efecto tiene sus pros y sus contras. Tiene un final muy impactante, sí, es el momento del desenlace final, y ello tiene muchos aspectos positivos, pero no siempre es fácil llegar en buenas condiciones a ese final, ya que corres el riesgo de caer en el tedio, o ser demasiado plano, siempre hay que controlar el ritmo y no bajar en exceso la intensidad de la película para no sacar al espectador de la misma.
Por contra, hay planteamientos más simétricos en los que la historia sufre un impacto inicial, como por ejemplo en la película de Alfonso Cuarón, 'Hijos de los hombres', en la que una catástrofe inicial marca el devenir de la historia y del de los personajes. Este efecto funciona muy bien para presentar un marco distinto del preconcebido. Con este planteamiento conseguimos meter muy pronto al personaje en una situación limite con él también al espectador.
El "pero" es que la historia puede pecar de falta de interés o carecer de intensidad tras el clímax inicial, y sobretodo, tener un final un tanto descafeinado.
En cualquier caso, pienso que el ritmo hay que entenderlo como inherente a la historia. No se pueden comparar películas o ritmos, cada uno es distinto y afecta de una manera distinta. Pueden parecer más atractivos, mejor empleados, más logrados, o peor. Ello será determinante en la factura final del film.
Partiendo de la idea de que no todo está escrito, no todo está contado y no lo hemos visto todo. Pero hay que mostrarlo bien, por favor. Entonces tendremos un 'BIEN +', como algunas de las películas descritas brevemente. Me dejo muchas, soy consciente. Pero bueno, a modo de introducción y homenaje, venía la creación de este post, en ningún, momento a modo de tesis ni dogma de fe.
Lo que me parece opresivo no lo puede ser para otra sensibilidad y de ahí el gusto. Que se aprecie más una película sobre otra. Que resulte más tediosa o atractiva una historia está determinada por nuestra historia y por la forma en la que la contamos, el Fondo y Forma de toda la vida. Así que no descuidemos la forma tan bella en la que se facturan algunas de las mejores películas.


0 comentarios:
Publicar un comentario