21 / feb / 2013 - Rebeca Arroyo (@rebearroyo).
Quien haya leído 'Los Miserables' sabe que la brillantez del texto no descansa en la belleza de la prosa, en el lirismo que impregna cada página, en sus adictivas tramas o en su utópico y, casi ingenuo, moralismo, sino en la descarnada y sublime disección de los personajes, de sus cualidades y defectos; sus fortalezas y debilidades, sus egoísmos y altruismos, en resumen; de las grandezas y bajezas del género humano.
Del mismo modo, quien haya vista la última película basada en la colosal novela de Victor Hugo -estas líneas dejan patente que no soy imparcial en lo que al soberbio original se refiere- reconoce que el verdadero atractivo del filme no reside en los decorados, ni en la banda sonora o en las voces, más o menos portentosas de los protagonistas, sino en la emociones que despiertan el honorable y atormentado Jean Valjean (Hugh Jackman), el inclemente e íntegro Javert (Russell Crowe); la dulce y vulnerable Fantine (Anne Hathaway); la etérea y delicada Cossette (Amanda Seyfried); el pasional y soñador Marius (Eddie Redmayne); la sólida y valiente Eponine (Samantha Barks); y los rufianes embaucadores e inmorales taberneros Sr. y Sra. Thénadier (Helena Bonham Carter y Sacha Baron Cohen).
Gracias a una interpretación, mucho más que atinada de los actores, el espectador pasa por una multitud de estados de ánimo, desde la hilaridad, la angustia, la congoja e, incluso, el desconsuelo hasta la rebeldía contra las injusticias, la solidaridad para con la sordidez de las bajas clases abocadas al fracaso y con el pueblo sometido, la ternura hacía un enamoramiento cándido y fresco, el respeto ante la integridad de ciertos valores y la empatía hacía el amor descarnado y altruista.
De la obra de Victor Hugo, como lectora, que reconoce ser una fan totalmente embriagada por la novela, lo que más me impacto fue la capacidad de recrear la situación de los ciudadanos de la Francia del s.XIX, la batalla de Waterloo y la rebelión de 1830. Gran lección nos da el dramaturgo francés sobre la capacidad que una excelente prosa logra a la hora de hacer atractivos acontecimientos históricos, muchos podrían tomar nota.
Por supuesto, tal y como sucede con la mayoría de las versiones cinematográficas, la película no consigue ni emular, ni tan siquiera hacer sombra, a Hugo. No obstante, y sin hacer sangre pues esta era una empresa imposible, la película traslada con bastante tino el levantamiento popular. Prescindiendo de licencias cinematográficas y de la menor o mayor rigurosidad en cuestiones históricas, para eso están los expertos, la película consigue mantener en vilo al espectador que se pone en la piel de los jóvenes revolucionarios que luchan por la libertad. En este sentido, es un verdadero acierto, en mi opinión, el guiño final que el director hace a la quimera del pueblo unido por un ideal.
En cualquier caso, al igual que en la novela del escritor galo, la mayor seducción de 'Los Miserables' no está en los personaje inmaculados, espirituales e impolutos, sino en los terrenales, los que caen y se levantan, los que son golpeados y resisten, los que se equivocan y rectifican o, en su imposibilidad de cambiar, reiteran en el error.
Es por esto que las emociones más sinceras las consiguen Hathaway, cuya interpretación es pura sensibilidad, Jackman, espléndido al principio aunque va perdiendo fuerza en el transcurso de la película para volver a recuperar tono al final, Crowe, al que a veces le falta contundencia pero cuya presencia ya abruma y embelesa, Barks, a la que se le notan las tablas, y, por último, Helena Bonham Carter y Sacha Baron Cohen, que ponen al espectador en la encrucijada de aborrecerles por su mezquindad o adorarles por su ingenio y picaresca.


3 comentarios:
Personalmente no me gustó la película, pero porque no me gustan los musicales. No obstante, tras la intensa lectura que provoca el texto, me replanteo darle una oportunidad.
Grandes descripciones !!
Rebeca tu forma de escribir engancha, posiblemente vea la película. Me ha encantado tu artículo.
Muchas gracias a ambos. Os animo a que le déis una oportunidad y luego me contáis ;)
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