19 / feb / 2013 - Alfonso Dols.
Como huellas borradas por el cadencioso regresar de las olas, manto de agua que llega al final de la meta y se retira lentamente consumido en su eterno viaje. Así, poco a poco, las huellas se empiezan a desdibujar, borrando parcialmente, al principio el recuerdo de un momento, y transcurrido un tiempo nada queda en la memoria de la orilla, de nuestra orilla.
Cada huella representa, tal y como somos en nuestras actitudes, las acciones que están escritas en nuestro caminar, nosotros deformamos nuestras acciones, en base a una cultura, sexo, o edad. Se es muy joven para realizar tal acto, si eres hombre o mujer esta bien o mal esta actividad. Cuando surge el problema, nuestro cerebro nos puede proteger, y parapetar, comienza a eliminar, a tapar todos los recuerdos que nos hacen daño, todo aquello que nos paraliza, y que no nos permite continuar. Si conseguimos escapar. Si saltamos todas medidas restrictivas y conseguimos echar la vista atrás, vemos que no eran bonitas huellas aquellas que hemos dejado, pero más tarde, comprobamos que nuestro camino no es el que tenemos hacia adelante, sino aquel, feo, bonito o entrañable camino que hemos dejado atrás.
Hollywood ha llevado a cabo una extensa filmografía de casos en los que una mente, una persona, o una sociedad ha sufrido un trastorno, debido a algún hecho puntual y traumático. Otra variante es que sea la propia mente trastornada la que inflige daño y dolor a los demás, como puede ser el caso de los tan manidos psicópatas y asesinos en serie, y tantas veces expuestos en las pantallas de cine. En otras ocasiones hemos asistido a la brillantez y fortaleza de mentes, en su razonamiento y capacidades. En este pequeño post, intentaremos recorrer algunos de los más memorables, ejemplos.
Nicholas Cage en 'Leaving Las Vegas', dejaba el siguiente mensaje: "No recuerdo si empecé a beber cuando me dejó mi esposa, o fue mi esposa la que me dejó porque empecé a beber". Película corrosiva y auto-destructiva como pocas, en las que asistimos al suicidio programado de una persona abandonada y hundida, que abandona su "hogar" para matarse bebiendo. En la misma línea, pero sin tanta violencia, encontramos al personaje de Paul Newman en 'La gata sobre en tejado de Zinc', en el que su crisis personal le avoca a recurrir al alcohol para conseguir abstraerse de un mundo que no puede comprender y del que se siente ajeno. En ambos casos el alcoholismo es el medio para borrar y exorcizar las heridas provocadas por un fracaso personal, y que les lleva a cometer actos irracionales.
El curioso caso de 'Memento' es distinto. Encriptada en su factura, 'Memento' nos presenta a un personaje que pierde la memoria pasados aproximadamente dos minutos y para más Inri se erige en vengador de su esposa asesinada mediante pistas que se tatúa en su propio cuerpo a modo de breves descripciones que realiza sobre las las fotografías que toma de los sospechosos y testigos. Enmarañada película, narrada en orden inverso (temporalmente), del final al inicio, que nos presenta la soledad y angustia de un personaje que persigue con una alocada determinación la tan anhelada venganza, y que por supuesto, de ahí el drama, no recordará.
El caso de Travis en 'París, Texas', su huida sin razón, corriendo, alejándose de todo cuanto amó y tratando de olvidar todo por culpa de un trastorno amoroso. La película nos narra la vuelta de un personaje que trata de reconstruir o recuperar aquello que dejó abandonado. Tras su "viaje por el desierto" personal regresa y redescubre a su esposa e hija.
Una sección a parte serían las películas dedicadas a la guerra y los estragos causados por ésta. Soldados que sucumben al horror de una cruenta guerra, como es el caso de la película de 'El cazador' de Cimino, en la que unos voluntariosos e inmaduros jóvenes se alistan en el ejército para acudir a Vietnam, y como la guerra cambia a todos ellos, de una dramática manera, algunos de ellos mutilados, otros muertos y otros en los bajos fondos una oscura ciudad, apostando su vida cada noche. Todos ellos horrorizados del infierno vivido y unidos por el trauma al que han sido abocados y solo pueden compartir el sufrimiento vivido para que les ayude a continuar.
En 'Apocalyse Now', el personaje de Willard (Martin Sheen) sufre una progresiva metamorfosis que le asemeja en sus actitudes a aquel al que tiene que matar (Brando) el Coronel Kurtz, militar brillante que parece que ha desertado y se ha instalado en los confines de la selva al margen de la guerra. Una misión que cumplir en un territorio donde ya solo queda el horror. Sobrevivir es difícil, y no perder el juicio, imposible. El personaje de Willard, ha medida que avanza el film, va sufriendo un progresivo desgaste, confundiendo poco a poco su misión y comprendiendo cada vez en mayor medida la actitud de Kurtz.
En este clima de horror y muerte que se nos presenta en las guerras, tenemos algunos casos como en 'La delgada linea roja', en la que algunos soldados, hastiados de muerte, y confundidos por culpa de una guerra incomprendida y alocada deciden abandonar la disciplina del cuerpo y refugiarse en la mucho más natural comunidad local de una tribu aborigen. A diferencia de Kurtz que se constituye en el líder de un sangriento clan, éstos desertores consiguen encontrar un paraíso en la vida tradicional de los pescadores y recolectores, aborígenes y en su tranquilo modo de vida alejado de su guerra.
Paradigmático es el caso del principal personaje de 'En tierra hostil', donde se nos describe un buen profesional artificiero que trabaja en Iraq, en mitad del meollo, me refería a paradigmática, porque al igual que en las anteriores reseñas, la película nos cuenta la crueldad, el dramatismo de la guerra. Todas las dificultades a las que se ven envueltos los jóvenes soldados. Sin embargo. Cuando regresa a casa, con su esposa, cuando comienza a crear su hogar, descubre que no es feliz, que necesita volver a Iraq. ¿Por qué? Es algo que quizá no logremos entender.
La posguerra ha dado mucho material para desarrollar los desajustes humanos, soldados que regresan de guerras interminables y mortíferas. A su regreso se convierten en seres inadaptados, personas inservibles, que vienen de un éxito, o un fracaso, pero que han vivido situaciones traumáticas y de difícil olvido. Al igual que el personaje de 'En tierra hostil', tenemos a Travis Binkle en 'Taxi Driver', de Scorsese: "¿Es a mí?. ¿Me dices a mi?. No veo a nadie más en este lugar". Escalada de locura que vive un personaje que en una primera parte es observador de injusticias y abusos de una sociedad a la que él a dado su vida. Ante esto, Travis decide tomar partido. Si a esto le ponemos el apellido de Niro, ¿para qué queremos más?
Un género en sí mismo y que ha creado gran revuelo, es la corriente Surrealista, en ésta destacan autores como Buñuel o Jodoroswky, todos ellos bajo la bandera del psicoanálisis, el mundo de los sueños, y la relación que se establece en el núcleo familiar, padres, madres. En el caso de Buñuel, critica también a la sociedad burguesa, como en 'El ángel exterminador', donde parodia los excesivos formalismos sociales que establecen un grupo de invitados a una cena. Este grupo en su interés por parecer educados y de acuerdo al “protocolo” a su aspiración aristocrática, se ven abocados a una inexplicable neurosis colectiva que les impide abandonar el salón de la casa. Crítica a una sociedad que se quiere fundamentar en el lujo y el glamour. Son destacables los casos de 'Él', o el personaje de 'Ensayo de un crimen', o Catherine Deneuve en 'Belle de jour'. En Buñuel podríamos encontrar múltiples ejemplos de personajes, pero eso será otra historia contada en otro momento.
Si hablamos de locura o enajenación en la mayoría de los casos pensemos en 'Alguien voló sobre el nido del cuco'. Película controvertida que narra el día a día en un manicomio, y cómo algunos parecen estar locos, otros no tanto, y el trato que reciben es espartano como poco.
Pero eso sí, el género que más ha hecho por mostrar la locura del ser humano es el thriller. Con ellos hemos conocido complejos asesinos movidos por oscuros intereses. Todos recordamos el clásico de Fincher ,'Seven', en la que un joven Brad Pitt y un maduro Morgan Freeman van descubriendo una cadena de crímenes en la que el asesino castigaba, a modo de juez supremo, los vicios (pecados) de distintas personas. 'Thriller gris', con motivos religiosos, tuvo tanto éxito que dio lugar a nuevas películas de similar temática y novelas de intrigas religiosas y demás. Hannibal Lecter con su famosa máscara, y sus hábitos alimenticios es ya un icono del cine de los años '90 gracias a 'El silecio de los corderos', secuelas y precuelas. 'El silencio de los corderos', película triunfadora en los Oscars de 1991, nos acercamos a un inteligente psicoanalista, interpretado por Anthony Hopkins, que trata de ayudar a una joven y competente agente de policía, Jodie Foster. La peligrosa relación que se establece entre el psicoanalista y la joven durante sus conversaciones alcanza una gran tensión gracias a unos inteligentes diálogos y una gran puesta en escena. Esta relación incluso oscurece el motivo de la misma que nos es otro que tratar de obtener información que consiga detener a un asesino en serie.
Aunque hay que repasar otros casos tan significativos como éste. En 'M el vampiro de Dusseldorf', el asesino aterroriza a una población secuestrando y asesinando niñas. Película adscrita a la corriente estética de expresionismo alemán, filma con gran sutileza los dramas vividos. Películas en las que cuidan muy mucho el montaje y la composición de los planos, con todas las dificultades a las que se veían inmersos.
William Wyler en 1965, basándose en una novela de John Fowles, filmó 'El coleccionista'. En este caso se trataba de un hombre que rapta a una mujer y la retiene en un sótano. El personaje trata de conocer a esta chica y que ella consiga amarle, a pesar de la inviabilidad de esta opción, por el método escogido. Aquí el personaje trata de acometer su carencia amorosa, tal y como hace con la entomología y sus queridas mariposas. Las caza para después analizarlas y cuidarlas hasta el extremo. Paradojas de un ser oprimido y retraído.
En esta línea conocemos a otro personaje que se nos ha venido a la cabeza. Se trata de Norman Bates. Hablamos de 'Psicosis', la magnífica película de Hitchcock. En el film se narra la actitud de un personaje sometido por una madre sobre-protectora y autoritaria, y la impronta que le deja en su hijo, aún tras su muerte. Como Norman no puede vivir sin la protección o el consejo moral de su madre, él interpreta los dos papeles, el de hijo y el de madre, así veremos como se enfrenta a sus instintos sexuales que lo pondrán en serias dificultades.
Para terminar este breve repaso, qué mejor que con uno de los grandes: Stanley Kubrick. Obsesivo y genial a partes iguales, filmó algunas de las mejores películas de la historia con una precisión impecable. En muchos de sus films sus personajes avanzan por estados transitorios de locura o enajenación. Como en el caso de '2001: Una odisea en el espacio' y la locura que atenaza al astronauta cuando ha viajado por el espacio tiempo. Escena estática, cargada de intensidad con una mirada abstraída y totalmente enajenada del astronauta ante la situación vivida.
Por otro lado está 'La naranja mecánica' de Alex y sus "Drugos" que siembran el miedo en mendigos y excluidos sociales con su conducta violenta. En la película, las élites políticas junto con los mejores avances científicos presentan un programa que trata de revertir la conducta violenta de un joven adolescente agresivo e inmisericorde (Alex). Cuando le apresan le someten a una profunda terapia experimental que trata de erradicar de raíz sus anteriores comportamientos y reinsertarlo en la sociedad. Imágenes de violencia extrema para una película en principio dirigida a un público joven que trata de erradicar la violencia juvenil y también una reflexión sobre la sociedad juvenil y la incapacidad de "extirpar el problema tan sólo cortando la última escisión".
'Telefono Rojo'. Qué decir de la actitud del militar estadounidense, (Sterling Hayden) que por su cuenta y riesgo acciona un ataque a Rusia en mitad de la Guerra Fría con todo lo que ello va a desencadenar. Una actitud despótica, irracional y egoísta que obligará a una negociación diplomática entre las dos potencias con la vida humana en juego. Lo cómico y genial es el título original, no solo el desarrollado en la traducción, 'Teléfono rojo, volamos hacia Moscú'. El título en inglés de la película: 'Dr. Strangelove or: How I Learned to Stop Worrying and Love the Bomb', es decir, más o menos, 'Dr. Strangelove o: Cómo aprendí a dejar de preocuparme y amar la bomba', junto a una imagen de una mujer encima de la butaca de un gobernante (¿ruso?). Sin duda, la Guerra Fría tuvo que ser muy estresante, con días de mucha tensión, entre "dimes y diretes" diarios, montañas de informes y papeles que leer, legiones de espías y contraespías. Un coñazo. Y así con este panorama Kubrick dibuja la idea de un gobernante ruso que desiste de todo esto. Decide que si por fin se desata un ataque americano, se activarían de manera automática todos los misiles atómicos que tienen en su poder para atacar a los Estados Unidos, desencadenar la Tercera Guerra mundial y llevar a la casi segura extinción de la raza humana. Así, todo atadito, evitas ese estrés y caos diario y se puede dedicar más tranquilamente a sus quehaceres más carnales. Genial. Comedia, drama, en un film imprescindible. Kubrick desarrolla la irracionalidad política en un mundo cargado de tensiones diplomáticas y que un par de lunáticos se encargan ellos mismos de condenar a su destrucción.
Aunque siempre nos quedará ese amor irracional al que nos entregamos y por el que nos vemos en serios apuros, cuando la escribió Nabokov y cuando la filmó Kubrick desprendía el mismo halo de fascinación y atracción al igual que sucede en otras pasiones así todos siempre será: LO-LI-TA.


1 comentarios:
Excepcional, una gran visión sicológica y social de grandes películas y personajes que realmente han dejado huella en el panorama cinematográfico. Una reflexión no solo contundente y matizada, sino que también original y muy bien enfocada. Además, presentas los diferentes aspectos de la personalidad de los actores con el contexto social e histórico, escenario de dichos filmes.
Un gran trabajo
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