Bollo Power

19 / nov / 2012 - Ana Andújar

La portada de “Ponytale Stories”, al igual que su web, es incapaz de hacerte apartar la mirada. Elena Anaya protagoniza la primera edición de esta revista que pretende ser un referente entre las publicaciones de-chicas-y-para-chicas, con alto voltaje de rebelión lésbica, pasando el “riot grrrl” por la tamizadora de lo “hipster”. 

Su editora, Andrea Ferrer, se ha despachado con un “ser lesbiana es mucho más cool que ser hetero”, y esa estética se refleja en toda su comunicación e imagen. La portada, en blanco y negro, con una Anaya siempre sexy y una tipografía que aprovecha la Mistral fucsia para darle el aire 'Drive', aventura lo que nos depara “Ponytail”, según su propia filosofía: “una publicación colorista que explora la feminidad a través del arte, la música y la moda”. 

Sin embargo, la cultura pop arrasa su Tumblr como un viaje a un tiempo no muy lejano: kitkat, Jóvenes y Brujas, reality bites, éxtasis fan, fotos provocadoras, 'Scream' y Alicia Silverstone, con una capa noventera hasta el tuétano, la bendición de Miranda Makaroff y el público moderno a los pies de una revista que (quién sabe) hacía falta en la palestra, aunque “too cool for school”, o en este caso, las lesbianas provincianas. 

Y es que ese es el peligro de los nuevos roles de la mujer en blogs “guays” e industria fashion. Leo la portada del último “S Moda”, el suplemento de tendencias de los sábados de El País, con un especial sexo: “Vagina, la palabra de moda”; “Lesbianismo, la estética que triunfa”; “La infidelidad como fenómeno social”. Aquí huele a gilipollez, y a que la independencia de la mujer la mueve Zara para que te compres unas bragas guarras y te folles (que no le hagas el amor) a tu novio (quiensea) poniéndote encima. 

rihanna kate moss lesbianas
Siempre es interesante que cualquiera que sea el medio para normalizar la homosexualidad llegue a la gente, aunque sea en forma de pantalones de Alexa Chung, pero a uno le quedan dudas. ¿Dónde están las feas de mis amigas que también son lesbianas? Rihana tocándole el bollete a Kate Moss, ¿es una reivindicación o marketing de V Magazine, que sitúa el reportaje junto al no menos interesante “La historia del Anorak”? Después de la estopa que le han metido a la “Guía para ser lesbiana” en la revista Vice, es mejor ni decir estas cosas ni en broma, aunque quien conoce el estilo de la revista deberían saber que sí, son unos modernos y sí, la mayoría de artículos son de coña, así que mejor no leerlos para indignarse cuando lo que dicen puede tener su razón. Es como encabronarse en el foro de Jenesaispop

Pero volviendo a lo nuestro, las bolleras, que resulta que ahora están de moda como las Doc Martens, la estética de tuberculosa y el parka mod. Hay que joderse. La lucha sigue, y las pegatinas del “Riot grrrl” son para algo más que para una carpeta teenager, pero si hasta ahí llegaran, ¿no sería bueno también? Este movimiento surgió a finales de los '70, con The Runaways como icono más visible (con una base de Siouxsie Sioux y Patti Smith) y estalló entre los '80 y los '90 con Bikini Kill al frente. A través del punk, de la música y el arte underground, defendían la subcultura y el activismo feminista a través de la provocación, con temas, fotos, fanzines y performances en las que las violaciones, el abuso, la burla de lo doméstico, la política y el girl power eran sus puños y balas. 

Hoy, la línea entre el “girl culture” a lo “fauna mongola de Madrid” y el feminismo útil, fresco, cultural y rebelde, se dibuja con Ilustrator. Tiempos que nos toca vivir.

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