19 / sep / 2012 - Diego Bayón (@Diego_Bayon).
Después de los últimos incidentes de la aerolínea Ryanair en España se ha abierto un debate sobre si algunas compañías aéreas de bajo coste pueden llegar a poner en riesgo la seguridad del vuelo por cargar poco combustible en el avión para ahorrar. Los retrasos inexplicables, las normas de aviación que nadie entiende, el mito de que el piloto automático hace todo el trabajo… Lo que sucede en realidad tras la puerta de la cabina y nunca te habían contado.
Hablamos con tres pilotos para que nos expliquen la realidad de un sector que, en pocos años, ha cambiado por completo nuestra forma de volar.
1. ¿Es normal que los pilotos recibáis presiones por parte de aerolínea para cargar solamente el combustible imprescindible? ¿Se puede llegar a poner en riesgo la seguridad del vuelo por motivos económicos?
“Me suelen presionar para que cargue menos combustible del que quisiera para estar tranquilo. Las líneas aéreas buscan siempre llegar al presupuesto”, asegura un piloto en ejercicio. “Es cierto que a veces existen presiones”, comenta Carlos Flores, piloto en una importante línea aérea. “Muchas veces la compañía no entiende el aspecto estrictamente operacional de los vuelos. Pero los pilotos nos cuidamos a nosotros mismos y a nuestros pasajeros. Nunca vamos a aceptar presiones que pongan en riesgo la seguridad del vuelo”.
2. Después del accidente del vuelo 5022 de Spanair en 2008, cabe preguntarse si a veces, para evitar retrasos y reclamaciones, los aviones despegan sin haber sido revisados lo suficiente…
“Hay algunos aspectos que al público en general le son desconocidos. Por ejemplo, hay algunos desperfectos que no impiden la realización de un vuelo, sino que se anotan para ser reparados en la próxima revisión programada para el avión. En cambio, otros desperfectos, averías o situaciones anormales sí impiden la realización de un vuelo. Pero todo eso está perfectamente establecido, no es a capricho de mecánicos ni de pilotos. Hay manuales y procedimientos que se deben seguir”, argumenta Carlos Flores.
3. ¿De verdad llevar el móvil encendido durante el vuelo puede poner en riesgo la seguridad del avión? Alguna vez se me ha olvidado apagarlo antes del despegue y no ha pasado nada…
“Las ondas de los teléfonos móviles son muy potentes y la señal sale por la antena del avión, lo que afecta a la lectura de nuestros instrumentos de vuelo. Por supuesto si hay un teléfono móvil encendido no pasa nada, pero si los 120 pasajeros del avión lo llevaran encendido podría ser muy peligroso, especialmente en vuelos nocturnos”, responde un piloto en ejercicio que prefiere no facilitar su nombre.
4. ¿Es verdad que el piloto automático hace casi todo el trabajo? ¿Algún día podremos ver volar aviones sin pilotos?
“Los aviones modernos y el ambiente en el que volamos hoy en día hacen que el piloto se haya convertido en una especie de "systems manager" que tiene bajo su control diversas variables. Pero aunque nos apoyamos en sistemas como el piloto automático, nada puede sustituir al juicio y al sentido común del ser humano, que vigila y dirige la aeronave”, nos explica Carlos Flores, piloto en una importante línea aérea. “Hoy en día es habitual volar con destino a aeropuertos congestionados, tener que ejecutar procedimientos complejos, etc. En esas situaciones es fundamental la labor del piloto. Además, mientras menos carga de trabajo tengamos dirigiendo el avión, más tiempo podremos dedicar a la seguridad del vuelo. Eso es siempre lo más importante”, añade.
5. ¿Por qué hay tanto miedo a las turbulencias? ¿Son tan peligrosas como piensa la gente?
“Los pilotos no entienden por qué tantas personas tienen miedo a las turbulencias. Es casi imposible que una turbulencia haga que un avión se estrelle”, tranquiliza un piloto ya retirado. “Evitamos las turbulencias no porque temamos que arranquen un ala al avión, sino porque son molestas a bordo”.
6. ¿Y los rayos? ¿Pueden provocar un accidente?
“Me han caído tres o cuatro rayos durante mis años como piloto. A la mayoría de los pilotos les ha caído alguno durante un vuelo. Pero los aviones de hoy en día están diseñados para soportarlos. Simplemente escuchas un gran trueno y ves un gran destello, eso es todo. Que todo el mundo esté tranquilo: los rayos no derriban aviones”, aclara un piloto de una importante línea aérea.
7. ¿Por qué las persianas de las ventanillas del avión deben estar abiertas al despegar y aterrizar? ¿Es solo otra de esas normas absurdas?
“Normalmente ningún piloto lo explica porque no hay necesidad de alarmar al pasaje. Pero el despegue y el aterrizaje son los dos momentos críticos del vuelo y, en caso de accidente, con la persiana de tu ventana abierta podrás ver en qué posición está el avión respecto al terreno. Además, facilita a los equipos de rescate su trabajo, pues pueden ver como están las cosas dentro del avión”, nos cuenta un piloto ya jubilado.
8. Algunas veces, después de despegar con retraso, es frecuente oír al piloto decir que “tratará de recuperar tiempo durante el vuelo para mantener la hora de llegada prevista”. ¿De verdad es posible o solo se dice para tranquilizar a los pasajeros y dar imagen de puntualidad?
“Bueno, hay diferentes velocidades a las que podemos volar nuestros aviones. Lo normal es ir a velocidad de crucero, ya ofrece la mejor relación velocidad/consumo de combustible y, por lo tanto, es la opción más económica”, nos explica Carlos Flores. “Pero sí, en determinadas ocasiones puntuales, se puede recuperar algo del tiempo perdido".
9. Pero, si es posible volar más rápido ¿por qué no se intenta siempre hacer el vuelo lo más corto posible?
“No es ni rentable ni necesario ir siempre a la velocidad máxima posible. Depende fundamentalmente de la distancia a volar. En distancias cortas, por ejemplo, es realmente insignificante el tiempo que se recuperaría en comparación con el incremento en el consumo de combustible. Y no siempre depende solo del piloto, sino de que en el espacio aéreo exista la posibilidad de aprovechar la altitud más eficiente”, agrega Carlos Flores. “Algunas compañías, para dar imagen de puntualidad, dicen que el vuelo dura dos horas cuando en realidad dura hora y media. Así, en caso de retraso se mantiene la hora prevista de llegada y, en caso de salir a tiempo se dice que se ha recuperado tiempo durante el vuelo”, complementa otro compañero de profesión.
10. ¿Los pilotos viven tan bien como la gente cree? ¿Qué dirías que es lo de tu trabajo? ¿y lo peor?
“La vida del piloto es bastante particular. Tenemos días muy estresantes y luego otros libres. Por ejemplo, yo podría irme a la playa un martes, o un miércoles mientras los demás trabajan en sus oficinas. Pero, entonces, probablemente tendría que volar el fin de semana, navidad, año nuevo o temporadas que la mayoría de la gente comparte con sus familias”, cuenta Carlos Flores. Todos los oficios tienen sus pros y sus contras. Aunque en la aviación son muchísimos más los pros, diría que lo peor es la imposibilidad de poder planificar con tiempo alguna actividad con la familia. Es usual faltar a cumpleaños, bodas, etc. por estar lejos. Pero, todo eso se sabe al entrar en ese mundo y se acepta como parte de la vida que se escogió. Lo mejor es hacer lo que a uno le apasiona”, remata.


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