Intrépida Ana

25 / sep / 2012 - Ana Costa (@mafalda_anac).

Otros vendrán que buena me harán, debió pensar Ana Pastor el día de su polémico despido del programa “Los desayunos de TVE”, de la cadena pública TVE. Pero aquellos que pensaban que la intrépida e incisiva periodista iba a quedarse callada estaban muy equivocados: “TVE no me ofreció nada claro y me fui por no cobrar sin hacer nada".

Ana consiguió con estas declaraciones ser ‘trending topic’ al publicar en las redes sociales la noticia de su cese y se asombró con el respaldo de la mayoría de ciudadanos españoles. Muchos consideramos que este despido es un acto contra el buen periodismo y después de que la propia Pastor escribiese en su cuenta de twitter, “Me destituyen por hacer periodismo” nos echamos las manos a la cabeza, pero en el fondo, todos sabíamos que era la crónica de un despido anunciado, no por ello menos injusto, pero sí quizá menos doloroso.

Estaba cantado. Se trata de una periodista incisiva y pretendidamente objetiva que lo mismo se enfrenta al presidente de Irán, que a un político español de izquierda o derecha. Esperanza Aguirre, José Bono, Alfonso Guerra, Rafael Correa, María Dolores de Cospedal y todos los ex presidentes del gobierno han pasado por su plató en los últimos tiempos. Silencios incómodos, réplicas y contrarréplicas, insistencia y mucha habilidad periodística hicieron que muchos se la tuviesen guardada.

Y es que, rememorando los versos de Machado, esta España nuestra es un país de charanga y pandereta y del “me las pagarás” y ella, más consciente que ninguno, lo sabía y lo tenía todo preparado. No nos extrañó en absoluto que la llamada llegase tan pronto. Ana Pastor anunció hace un par de semanas su fichaje por la cadena de televisión estadounidense CNN.

La periodista española volvió a elegir Twitter para anunciar que se incorpora a esta compañía para realizar entrevistas, un formato que se le da a la perfección. "Formar parte de CNN es un honor triple: supone subirse a bordo del buque insignia mundial del periodismo en televisión. Supone ser parte de un equipo que durante generaciones ha sido ejemplo de profesionalidad, constancia y fe en el poder de la información y en la democracia. Es, además, la oportunidad personal de seguir trabajando en lo que más creo, en el periodismo honesto y comprometido con la ciudadanía en un momento especialmente crucial en el que la crisis económica supone una encrucijada compleja no solo en España sino también en Europa y en EEUU", dice Ana Pastor en el comunicado emitido por la cadena.

Le ha salido la jugada redonda. Pastor sabía que había que mover ficha, sabía que quedarse en la TVE suponía involucionar de Ana” la aguerrida” Pastor a Anne” Corazones” Igartiburu y ella no estaba dispuesta; no olvidemos que a Ana nadie la echó, se despidió, aunque todos pensemos lo contrario.

Muchos de sus entrevistados respiraron aliviados al conocer la noticia de su despido y esperaban que su marido, Antonio Ferreras, la acogiese en su seno (La Sexta). Pero no era el destino de Ana Pastor, que podía haberse convertido en algo así como un símbolo que todos se arrojan, admiran y denostan a partes iguales. Pastor es de todos, pero no es de nadie. La única manera de parecernos a Ana “la intrépida” es que España sea un poco más digna de un periodismo de calidad.

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