28 / jul / 2012 - Raúl Masa (@raulmasa).
Llegaba la prueba de ciclismo en ruta y todos teníamos ganas de saber quién sería el sucesor de Samuel Sánchez como ganador de la prueba hace cuatro años en Pekín. En principio, y a tenor de cómo habían acabado el Tour de Francia los murcianos Luis León Sánchez y Alejandro Valverde, todo hacía pensar en las medallas.
Pero finalmente el ganador de la prueba ha sido el kazajo Alexandre Vinokourov. Un tipo que de no ser por el pundonor que lleva sobre las espaldas estaría ya retirado, pero que ha conseguido un triunfo que sin duda será inolvidable para él. La plata ha sido para el colombiano Riboberto Urán, que pese al fallo que tuvo en el sprint final con el kazajo, no parece probable que hubiera hecho más. El acompañante en el podium de los escapados, y que ganó el sprint en el grupo perseguidor, ha sido el noruego Alexander Kristoff.
Los españoles finalmente no han conseguido nada. Calcular si el resultado ha sido bueno o malo sería injusto, pero está claro que con la situación de carrera que había, cabría esperar algo más. Y es que a falta de muchos kilómetros se conformó una fuga en la que estaban los dos españoles y el joven Jonathan Castroviejo. Por detrás, el pelótón con los británicos y alemanes tirando del grupo para llegar en un sprint final que beneficiase sus intereses.
Finalmente no pudo ser. Quizás falta de entendimiento entre los dos murcianos, o simplemente porque no había más fuerzas, la cuestión es que Vinokourov y Urán "cogieron la moto" y se plantaron en el último kilómetro ellos solos.
Al margen del resultado español, que si bien es cierto, insisto, podía haber sido mucho mejor, otro de los aspectos destacados fue la caída del suizo Fabian Cancellara a pocos kilómetros de meta, poniendo su participación en la prueba de Contrarreloj en entredicho.
Sin duda, la carrera ha dejado un sabor agridulce. No se entiende muy bien el comportamiento de Luisle y Valverde. Dejar marchar a Vinokourov a falta de pocos kilómetros, es un suicidio en toda regla. Habrá que suponer que los "podencos" que iban en ese grupo perseguidor infundían demasiado respeto, o que Luisle ya tenía la cabeza puesta en la crono. Sea como fuera, es una lástima que el trabajo que ha hecho Castroviejo toda la carrera no haya valido para mucho.
De nada sirve lamentarse. Hay que dar la enhorabuena a Vinokourov, quien después de muchos problemas estos últimos años, ha sabido reponerse de todos los golpes y coronarse en Londres como uno de los mejores ciclistas de los últimos tiempos.
Llegaba la prueba de ciclismo en ruta y todos teníamos ganas de saber quién sería el sucesor de Samuel Sánchez como ganador de la prueba hace cuatro años en Pekín. En principio, y a tenor de cómo habían acabado el Tour de Francia los murcianos Luis León Sánchez y Alejandro Valverde, todo hacía pensar en las medallas.Pero finalmente el ganador de la prueba ha sido el kazajo Alexandre Vinokourov. Un tipo que de no ser por el pundonor que lleva sobre las espaldas estaría ya retirado, pero que ha conseguido un triunfo que sin duda será inolvidable para él. La plata ha sido para el colombiano Riboberto Urán, que pese al fallo que tuvo en el sprint final con el kazajo, no parece probable que hubiera hecho más. El acompañante en el podium de los escapados, y que ganó el sprint en el grupo perseguidor, ha sido el noruego Alexander Kristoff.
Los españoles finalmente no han conseguido nada. Calcular si el resultado ha sido bueno o malo sería injusto, pero está claro que con la situación de carrera que había, cabría esperar algo más. Y es que a falta de muchos kilómetros se conformó una fuga en la que estaban los dos españoles y el joven Jonathan Castroviejo. Por detrás, el pelótón con los británicos y alemanes tirando del grupo para llegar en un sprint final que beneficiase sus intereses.
Finalmente no pudo ser. Quizás falta de entendimiento entre los dos murcianos, o simplemente porque no había más fuerzas, la cuestión es que Vinokourov y Urán "cogieron la moto" y se plantaron en el último kilómetro ellos solos.
Al margen del resultado español, que si bien es cierto, insisto, podía haber sido mucho mejor, otro de los aspectos destacados fue la caída del suizo Fabian Cancellara a pocos kilómetros de meta, poniendo su participación en la prueba de Contrarreloj en entredicho.
Sin duda, la carrera ha dejado un sabor agridulce. No se entiende muy bien el comportamiento de Luisle y Valverde. Dejar marchar a Vinokourov a falta de pocos kilómetros, es un suicidio en toda regla. Habrá que suponer que los "podencos" que iban en ese grupo perseguidor infundían demasiado respeto, o que Luisle ya tenía la cabeza puesta en la crono. Sea como fuera, es una lástima que el trabajo que ha hecho Castroviejo toda la carrera no haya valido para mucho.
De nada sirve lamentarse. Hay que dar la enhorabuena a Vinokourov, quien después de muchos problemas estos últimos años, ha sabido reponerse de todos los golpes y coronarse en Londres como uno de los mejores ciclistas de los últimos tiempos.


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