Para muchos sin ella la vida sería un error. Motor de sus vidas, les hace sonreír y también llorar. La melodía discurre y los acordes evocan recuerdos inolvidables, melancolía y añoranza. Para muchos, es la forma que tienen de huir de sus problemas y para otras la fuerza que les anima a seguir caminando. Pero sólo para unos pocos, la música les acerca un poco más a la locura y les convierte en auténticas leyendas. Es el caso de estos 10 artistas, que gracias a un don divino han logrado que sus conciertos formaran parte de la memoria colectiva y sorprendan ya sea por su violencia, espíritu o pasión. ¿Qué sería de nosotros sin ellos?
10. Axl Rose ataca a un fan en San Luis, 1991
Axl Rose, líder vocalista de Guns & Roses, siempre ha sido un genio de la música. Su estilo ha encumbrado a la banda californiana a los altares del rock pero su talento ha quedado en ocasiones desvirtuado por una personalidad salvaje que le ha hecho romper amistades, habitaciones de hotel y también más de una cara. Así le paso a Axl Rose en un concierto que la banda daba en San Luis, en 1991. Mientras sonaba ‘Rocket Queen’ el vocalista divisó a un seguidor que le estaba grabando, algo que enfadó mucho a Rose. Al ver que la seguridad no se hacía cargo, decidió quitarle la cámara de vídeo él mismo y terminar el concierto. Así es Axl, una persona indómita.
9. Ozzy Osbourne se come un murciélago
Ozzy Osbourne ha sido, es y será uno de los más excéntricos artitas del heavy metal. Sus conciertos estaban llenos de espectáculos sangrientos: arrancaba cabezas a aves, bebía sangre... En fin, Black Sabbath era así. Él tenía claro que formaría parte de la historia del Rock, y lo logró. Pero quizás no como realmente quería. En uno de sus conciertos, Ozzy cogió un murciélago “de plástico” que le habían lanzado desde el público y le arrancó la cabeza. Al poco tiempo tuvo que ir al hospital a que le vacunaran contra la rabia. Y es que no era un juguete y él lo recuerda como uno de los momentos más desagradables de su vida. No es para menos.
8. Michael Jackson, Brit Awards 1996
Si hay una estrella del pop ese es Michael Jackson y una de sus mejores actuaciones fue en 1996 en la gala anual de los Brit Awards cuando interpretó “Earth Song”. Con una puesta en escena espectacular, este concierto pasará a la historia porque Jarvis Cooker hizo lo que muchos deseaban hacer en aquél momento: se coló en el escenario y se bajó los pantalones para humillar al rey del pop. Sin duda, Michael Jackson es una estrella muerta, pero su luz brillará aún durante mucho tiempo y esta es una de sus mejores actuaciones.
7. Simon & Garfunkel, Central Park, 1981
El dúo más famosos de folk rock organizó un concierto gratuito el 19 de septiembre de 1981 en el parque más famoso del mundo: Central Park, de la ciudad de Nueva York. El concierto fue televisado por la cadena HBO y está considerado como uno de los mejores conciertos de la historia al que acudieron más de medio millón de personas.
6. Rolling Stones en el Festival de Altmont, 1969
Iba a ser el festival hippie del oeste, el Altmont Speedway Free Festival recordaría el espíritu de paz y amor de la década de los 60, pero éste hacía tiempo que se había esfumado y el festival, organizado por los Rolling Stones, acabó con la vida de varias personas. La banda británica contrató como seguridad a ‘Los Ángeles del Infierno’, la banda de motoristas más famosa de Estados Unidos y también violenta, y les pagaron en cerveza. La tragedia era inevitable, los motoristas protagonizaron numerosas escenas de violencia y durante la actuación de la banda de Jagger fue testigo del homicidio de Meredith Hunter, un joven fan que murió apuñalado por un “ángel”. Este concierto supuso la muerte de la nación Woodstock.
Faltan los cinco primeros. Conciertos únicos, irrepetibles, grabados a fuego en la memoria... ¿cuáles serán?


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