
Desde hace unos años se ha empezado a hablar de un giro a la derecha en Europa, pero, ¿es una realidad? ¿La derecha ha ganado la batalla final o todavía quedan mundos que superar?
Es un dogma político que, cuando la economía está en auge, los gobiernos de izquierda suelen salir victoriosos en las elecciones, mientras que, cuando va mal, son los partidos de derechas los que se llevan el gato al agua. ¿Por qué? La respuesta es muy sencilla. Cuando hay riqueza la gente quiere que ésta se distribuya, pero cuando no la hay, se busca que se genere. El planteamiento es tan simple que asusta.
Sin embargo, en el mundo en que vivimos, sin ideologías claras y líneas difusas resulta difícil creer que esto funcione. Además, ¿qué izquierda es la distribuye? ¿La socialista? ¿La social-demócrata? ¿Y qué derecha es la que crearía riqueza? ¿La liberal? ¿La conservadora? ¿La demócrata-cristiana?
Es cierto que Europa se ha inundado de color azul en los últimos años, pero, y aunque durante milenios hemos pecado de europeocentristas, el mundo no empieza ni acaba en Europa. Si miramos a EEUU, de momento, es la “izquierda” la que ostenta el poder, pero no solo allí sigue manteniéndolo. Países en auge, tales como Brasil, India o Argentina tienen gobiernos cercanos a la social democracia.
Hay quien podría pensar que en Europa ya no hay mas por lo que luchar socialmente, pero la situación que vivimos nos demuestra una y otra vez que la lucha social jamás acabara. ¡Qué orgullosos estarían algunos pensadores ilustrados de saber que 300 años después muchos de sus principios siguen teniendo validez!
Llevamos años hablando de “giro a la derecha”, pero, al parecer, este solo se está dando en Europa, un continente en recesión... Fukuyama afirmaba El fin de la historia y la muerte de las ideologías en el mundo occidental hace ya dos décadas y aseguraba la desaparición de la lucha política al haberse impuesto el neoliberalismo tras la caída del Régimen Soviético. Hay quien sugiere que la izquierda se ha quedado sin ideas, que ya no hay proyecto, y la derecha ha sabido aprovechar esto ofreciendo una luz al final del túnel. Otros consideran que en la sociedad actual, basada en el consumismo y en la opulencia, ya no hay lugar para la izquierda, y otros, dirían que no hay giro ninguno, que ya veníamos de derechas de fabrica.
Pero también habrá otros que sugieren que esto es parte del juego y que ahora vestimos un color, pero que en el fututo vestiremos otro. Sin embargo, ¿cómo no nos vamos a sentir los europeos desesperanzados ante todo lo que está pasando si hasta los países más zocatos se han doblegado a los deseos del liberalismo? Si Suecia, país donde nació la social-democracia, tiene el segundo gobierno de derechas de su historia, si la extrema derecha esta irrumpiendo en todos los parlamentos europeos, ¿qué esperanza queda a la alternancia política?
Sin embargo, intentando establecer las causas, me pregunto, ¿y qué más dará? Lo que debería importarnos no es como hemos llegado aquí, sino, qué va a significar en el futuro. A veces, es preferible conocer la pregunta adecuada a saber la respuesta.


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