19 / feb / 2013 - María Alonso (@MariaysuMundo).
Un año más acudimos puntuales a nuestra cita con los Oscar. 85 ediciones son suficientes para afirmar que es una de los eventos más importantes del año. Los actores brillan, los directores son reconocidos y los productores ven que el esfuerzo que han hecho, da sus frutos.
Haciendo un repaso a las películas que han resultado ganadoras en la historia de los premios, llama la atención ver que no han sido pocas veces las que el Oscar a Mejor Película le ha llegado a una cinta basada en un libro que, la mayoría de las veces, pasó inadvertido. Como ejemplo de ese éxito, se me viene a la cabeza ‘El paciente inglés’, una magistral película dirigida por Anthony Minguella y que en 1996 se alzó como la gran vencedora con nueve estatuillas. Además, este es un caso especialmente “sangrante” para la novela de Michael Ondaatje, ya que la versión cinematográfica de ‘El paciente inglés’ es bastante mejor (o menos tediosa) que la lectura.
El mundo de fantasía creado por J.R.R Tolkien en ‘El Señor de los Anillos’ y adaptado por Peter Jackson para la gran pantalla, también tuvo su recompensa en forma de Oscar. Nada más y nada menos que diecisiete estatuillas doradas (la trilogía completa) incluyendo también la Mejor Película en el año 2003 con ‘El Retorno del Rey’.
Estos son dos de los casos más significativos de los últimos tiempos pero lo cierto es que cada año se cuela alguna adaptación entre las películas finalistas. En esta edición hay tres cintas basadas en obras literarias: ‘Argo’ (Ben Affleck), ‘Los miserables’ (Tom Hopper) y ‘El lado bueno de las cosas’ (David O. Russell). Si en un principio todas las quinielas apuntaban a ‘Lincoln’ (Spielberg) como la vencedora de la noche del 24 de febrero, parece que los últimos acontecimientos o mejor dicho, los últimos premios, han situado a ‘Argo’ como la gran favorita de la edición. La cinta dirigida por Ben Affleck y producida por George Clooney, está basada en la novela homónima de Antonio J. Méndez y relata la crisis de los rehenes en Irán. De confirmarse el próximo domingo la victoria de ‘Argo’ en la categoría de Mejor Película, volveríamos a ver la victoria del “papel” en la gran gala del cine.
Entonces, ¿sufre la industria del cine una crisis de creación? Si sólo nos basáramos en estos hechos podríamos afirmar que sí pero, el cine es algo más, el cine también es literatura eso sí, adaptada a la gran pantalla. Los guionistas no dejan de ser escritores que transmiten historias al público. Por supuesto que a los seguidores del séptimo arte nos encantan las películas originales, diferentes y que tengan algo nuevo (y bueno) que contar pero, a los que amamos la literatura, también nos gusta ver esas como obras que ya nos hicieron disfrutar en papel, nos lo hacen pasar igual de bien en una pantalla gigante. Pienso así en las ya mencionadas ‘El paciente inglés’, ‘El Señor de los Anillos’, o lo que emociona la adaptación musical de ‘Los Miserables’ de Tom Hopper.
No hay duda de que cine y literatura están estrechamente unidos y que un año más, eso se ha traducido en las nominaciones de las películas finalistas. Todo parece indicar que este será el año de Ben Affleck (pese a no estar nominado a Mejor Director) y su ‘Argo’ o lo que es lo mismo, el año en el que los libros vuelvan a ganar en los Oscar.


1 comentarios:
Adaptar libros es algo que lleva haciendo el cine desde siempre. Y estoy totalmente de acuerdo contigo: si bien a menudo es por invertir en una marca reconocible (pienso no tanto en 'El Señor de los Anillos' como en 'Lo que el viento se llevó' o, en un ámbito muy distinto, 'Crepúsculo') y otras veces en buscar desesperadamente ideas (como las adaptaciones de libros pulp para las tres primeras secuelas de 'Jungla de Cristal'), muchísimas veces el impulso inicial viene de alguien que ha leído algo y piensa que le gustaría verlo en pantalla. Y eso es algo que respeto.
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