2012, una año de flamenco que deja más 'ay' que 'olé'... Bienvenido seas número 13


26 / dic / 2012 - Yolanda Salmerón (@YolandaMyS). 

Diciembre. Último mes del año. Final de una etapa. Comienzo de otra. Prisas. Cortes ingleses y cortes chinos abarrotados. Ilusiones y esperanzas envueltas en papel de regalo, abrazos y sonrisas. Proyectos de ida y vuelta. Y el temido momento de hacer balance, de saldar nuestras cuentas pendientes con la conciencia. Sólo diré que acabo de tirar la agenda de 2012 que compré por estas fechas en los chinos y sobre la cual prometí escribir cada día un pensamiento, vivencia y emoción... ¡y una mierda! 

Se ha ido a la basura virgen de experiencia, nadie ha sentido la necesidad ni siquiera de usarla para su propio placer (esto bien podría ser un símil de lo que ha sido mi año... Pero, llegados a este punto, creo que a nadie le interesa mi apasionante vida -ni a mí misma- por lo que volveremos al tema central -que poniendo verdad en lo que digo, no sé sobre qué pretendo escribir-). 

Sin duda alguna, uno de los alimentos más sanos para el cuerpo y la mente, es la música. En épocas especialmente complicadas el ser humano busca refugio en el arte como puerta abierta a un mundo de fantasía, bocanada de aire fresco y tabla de evasión por los mares de la libertad. 

La crisis también causa efectos en el arte y me atrevería a decir que, muy pocos, tienden a arriesgar o a emprender (término infinitamente manido en el ámbito empresarial que se cuelga a modo de segundo apellido a los jóvenes menores de 30 años como si de una obligación se tratara. Y, ¿si no me da la gana de montar una empresa?, ¡qué!, ¿si no tengo dinero, creatividad e ingenio?... ¿acaso depende de mí emprendedurismo la recuperación económica de España?, ¿es justo que carguen sobre mi/s espalda/s el desaguisado que han montando ineptos de cincuenta años a cuyos 30 probablemente aún estaban en la Facultad?... Ya, ¿no?). 

Y el Flamenco, que siempre ha cargado con la etiqueta de hermano menor de la música, (aún siendo español, como nuestra selección de fútbol), como género de minorías, con pocas posibilidades y menos apuestas por parte de quienes mueven los hilos culturales de un país, no podía ser menos. 

Intentando hacer una lista decente, a mí modo de ver, claro está, de esos discos imprescindibles que han llegado al mercado flamenco este año, me doy cuenta de la poca trascendencia que han tenido algunos artistas. 2012 es un año sin pena ni gloria flamenca, quizá con más 'ay' que 'olé'

En el ámbito discográfico, 'Autorretrato' de Estrella Morente supone mención obligada porque sin ser posiblemente el mejor trabajo de la granadina es la última creación del ronco del Albayzín y para quienes aman el arte es un regalo casi divino poder escuchar al padre dos años después de su desaparición. 

José Mercé, Arcángel o Carmen Linares también han publicado, pero no han tenido tanta repercusión comercial fuera de los límites puramente cabales. Especial fatiga me causa Mercé, porque tengo la sensación de que le sale Dios por la boca cada vez que habla, sonríe y canta y no me parece justo que no le jaleen por bulerías a su paso cuantos premios, críticos y aficionados se puedan juntar en un camino recto del Barrio de Santiago a la mismísima Gloria. Pero también es verdad que hablar de justicia en estos tiempos nuestros es una gilipollez con todas la letras (y más verdad es aún que no me importaría jalearle a mí sola, fantasías sexuales aparte). 

Doce meses que se nos van. Doce campanadas que llegan y el mágico número 13 que viene. Por ese doce que ya se queda viejo, 12 temas flamencos que, como el buen vino, mejoran con el tiempo y siempre acompañan para irse de gusto... 


1. Camarón. 'La leyenda del tiempo'. Un Dios gitano y un revolucionario del arte. Único y excepcional, no será su mejor canción, pero sí que responde a su disco más conocido. Escuchar los primeros acordes y el alma se hace notar... será que de la unión de tres genios, de Lucía, Monge Cruz y Lorca no podía sino salir magia. 

2. Paco de Lucía. 'Entre dos aguas'. La guitarra flamenca no se entiende sin la aportación del genio de Algeciras. El arte se completa con el eco de su compás. 

3. Carmen Linares. 'Toma este puñal dorao'. Dicen de ella que es la señora del Flamenco y la verdad que motivos no faltan para presentarla con tal calificativo. Es grande, humilde y personal hasta decir basta. Impresionante en directo. 

4. Manolo Sanlúcar. 'Puerta del Príncipe'. Realmente una sale por la puerta grande del sueño al sentir esta letra valiente. 

5. Enrique Morente y Estrella. 'Adagio'. 24 horas seguidas podría escuchar a este señor y a Estrella sin dejar de recrearme en La Alhambra por el paseíto de Los Tristes y siempre con Omega en la cabeza. 

6. Miguel Poveda. 'Lamento por alegrías'. Como toda primera vez, si encima es placentera, se vuelve a buscar su sonido, por muy lejano que quede. La promesa ha dado lugar a una figura que hoy es artista tallador de almas. 

7. La Paquera de Jerez. 'Maldigo tus ojos verdes'. Desde las mismas entrañas canta esta mujer. ¡Qué no se pierda su gitanería! 

8. El Lebrijano. 'A la entrada de Granada'. Se juntan el hambre y las ganas de comer, debilidad con debilidad: un gitano rubio con tronío y un rincón de ensueño. 

9. José Mercé. 'Bajo un jazmín de verano'. 24 horas y alguna más. Un fenómeno. Con Él y desde Él se puede ahondar en el sentimiento flamenco. Eco jondo y sonrisa ancha. 

10. Marina Heredia. 'Tango de las madres locas'. Es una de las voces con mayor personalidad y proyección de los últimos tiempos. Desde el Albayzín a la Argentina, con la misma emoción de ida y vuelta. 

11. La Macanita. 'Adiós Tristezas'. Grande y gitana por los cuatro costados. 

12. Y lo que a bien venga de La Niña de los Peines, Pepe Pinto, Valderrama, Caracol, Sabicas, Mairena, Chano Lobato, Porrina de Badajoz, Paco Toronjo, La Perla, Mayte Martín, los Habichuela, Fernanda y Bernarda de Utrera, El Pele, Vicente Amigo, Arcángel, El Cigala, La Argentina,... porque son para morir a gusto... y volver a resucitar para escuchar a tantos otros... ¡larga vida al Flamenco!

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